Se Acabó La Fiesta (SALF) ha olido sangre. La formación política que constituyó el agitador Alvise Pérez ha obtenido sendos resultados electorales en Castilla y León, siendo solo el tiempo y los próximos comicios que están por venir los que dictaminen si se trata de una flor de un movimiento con carácter expansivo. Fruto de los casi 16.000 votos obtenidos el 15 de marzo y de haber estado cerca de robar un procurador a los de Abascal en las cortes castellanoleonesas, SALF ha avistado tierra en el horizonte y entiende que se encuentra más cerca que lejos de consolidarse entre los votantes. Por ello, comienza a intentar apretar a sus rivales en las urnas a los que peleará el voto de la derecho y los ciudadanos descontentos.

Este movimiento que realiza Alvise Pérez, planteando esta propuesta a PP y Vox se torna una estrategia de presión mediática con la que dirigir la atención sobre ambas formaciones políticas, las cuales, si no ceden ante sus condicionantes estarían faltando a importantes compromisos públicos. 

El comunicado del líder de SALF llega después de unas elecciones autonómicas con resultados positivos para él, a pesar de no haber obtenido escaños. Destaca que, en dos de las provincias de Castilla y León, concretamente Valladolid y Zamora, los de Alvise Pérez fueron los responsables de que Vox no lograra conseguir un escaño más en la cámara parlamentaria de esta región española. El agitador ya venía reuniendo de hace tiempo el apoyo de una parte de la ciudadanía, ya que recabó tres asientos en el Parlamento Europeo en las últimas elecciones a la UE.

Ahora este nuevo golpe electoral, parecido al que dio en Aragón aunque no fue de la misma magnitud, puede encontrar una razón de ser, siendo está la debilidad que el Partido Popular viene mostrando ante Vox en las urnas y cómo los de Abascal los vienen condicionando en gran medida en los últimos meses, manejando las negociaciones con los populares a su gusto y provocando frustración entre las filas de los de Feijóo, que no logran constituir gobiernos. No solo por la parte del PP, sino que entre los votantes que han terminado por dar su apoyo a Alvise Pérez también habría ciudadanos descontentos con Vox, que bien entienden que están cediendo en sus políticas ante el Partido Popular o bien observan que esta formación forma parte, como el resto, de la clase política que tanta irritación y descontento viene provocando a muchos.

Ante su auge en Castilla y León, así como atendiendo a un PP y Vox que siguen a la guerra dialéctica sin ponerse de acuerdo, Alvise Pérez comienza a pisar el acelerador de cara a las elecciones andaluzas, donde jugará en casa y confía poder seguir escalando. Por ello, ha emitido un comunicado un tanto curioso. En este sentido, y a pesar de su crecimiento en las urnas regionales, Alvise Pérez ha asegurado que si PP y Vox aceptan cinco condiciones, no concurrirá con su formación política a las elecciones andaluzas. Así, ha subrayado una serie de elementos que deben cumplirse para ello.

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Además de estos condicionantes, Alvise también ha aludido a otros aspectos que considera PP y Vox debería de proceder a cambiar. Entre ellos, ha destacado que debe implementarse un "silencio administrativo positivo" en cuestión de vivienda, es decir, que si la Administración no responde a una solicitud en el plazo establecido, se entiende aprobada. Además, también reclama una política de cero impuestos para construir nuevas viviendas.

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