Durante ocho semanas en andalucesdiario.es vamos a realizar un viaje a cada pueblo de los que que conforman la recién constituida Red de Municipios de la Ruta de Blas Infante. Hoy comenzamos este emblemático recorrido turístico-cultural por Casares, un pueblo blanco de espectacular belleza que parece estar como colgado de la montaña. El concejal de Turismo, José Carrasco, ha sido uno de los responsables de que esta Ruta haya visto la luz: -¿Por qué Casares se vuelca tanto con Blas Infante? Blas Infante es uno de nuestro vecinos más ilustres, y para todos los casareños y casareñas es un orgullo que el hombre que sentó las bases del andalucismo naciese en nuestro pueblo. -¿Qué ideas tienen para la Ruta de Blas Infante y Casares? -El trabajo del Ayuntamiento se centra en promocionar la Casa Natal, en la que se puede conocer más a fondo Blas Infante, su vida, obra y pensamiento, la cultura de Andalucía y la historia del andalucismo. Pero además ahora queremos montar un museo de Blas Infante al aire libre apoyado con paneles callejeros, para que los visitantes puedan realizar un recorrido por el pueblo conociendo más sobre cómo fue la vida de Blas Infante en Casares.
José Carrasco, concejal de Turismo de Casares. José Carrasco, concejal de Turismo de Casares.

-¿Hay un proyecto de ampliación de la casa natal? -El Ayuntamiento ya ha adquirido una segunda casa junto a la que es ahora el museo de la casa natal , y que originariamente era la misma propiedad de su familia.  Ahora estamos buscando financiación en Diputación y la Junta de Andalucía. Casares y su hijo predilecto: ¿es un atractivo turístico? Son muchas las personas que visitan Casares porque es el lugar de nacimiento de Blas Infante y que vienen aquí buscando conocer más de su vida, y algunos lugares que él identificó en sus escritos. Sin duda es un atractivo más de un pueblo singularmente hermoso. UN PASEO POR CASARES Paradigma de pueblo blanco andaluz, de fisonomía inconfundiblemente andalusí y exquisita arquitectura popular, Casares es un majestuoso pueblo de tradición agrícola y lleno de abnegadas historias de vida. Considerado uno de los pueblos más bellos de la provincia de Málaga y declarado Conjunto Histórico Artístico desde 1978, su historia de dignidad e integridad no se queda en haber sido uno de los últimos reductos andalusíes en caer, ni en haber sido indispensable protagonista de las revueltas moriscas, ni en haber sido una de las pocas plazas fuertes que no se dejaron avasallar por las tropas galas, sino que además, el 5 de julio de 1885, poco después de las 11 de la mañana, Casares ve nacer al más ilustre y relevante de sus ciudadanos: Blas Infante Pérez de Vargas.
Logo de la Ruta de Blas Infante. Logo de la Ruta de Blas Infante.

Todo Casares está lleno de su recuerdo. El visitante podrá encontrarse con recuerdos de su pasado a cada paso. Nada más llegar al pueblo, subiendo la pausada cuesta de la calle Carrera, en el número 51, tendremos la oportunidad de visitar la Casa Natal de Blas Infante. Este será el punto de partida de este viaje por la Ruta de Blas Infante: la casa donde nació. La casa natal ha sido remodelada recientemente en 2013, si bien el inmueble fue comprado por el ayuntamiento e inaugurado en 1998, y se ha cambiado para cumplir una mejor didáctica de cara a la ciudadanía. PATRIMONIO CULTURAL DE LA HUMANIDAD De singular belleza, de un blanco que nos araña la mirada y nos abre el alma, con callejuelas, puertas, azoteas, ventanas, de verdes sobre blancos, piedras sobre paredes, o casas sobre piedras. De una inusual belleza, este pueblo nos puede enamorar para siempre. La subida al Castillo no deja de ser toda una proeza, situado sobre un abrupto macizo de roca caliza, y en lo más alto del pueblo. Desde su ubicación se dominan los valles, colinas y llanuras costeras que se extienden desde la serranía de Ronda hasta la Bahía de Algeciras, teniendo enlaces ópticos con Jimena, Castellar y Gibraltar, y los días claros con Marruecos, que tanto atrajo de siempre a Blas Infante por el pasado andalusí. Los restos que se conservan de la fortaleza, así como los resultados de las diversas excavaciones realizadas en su solar, no arrojan datos sobre asentamientos anteriores al medievo. Así, las primeras referencias a esta fortaleza son de fuentes árabes del siglo XIII, cuando, formando parte del protectorado benimerín, Casares adquirió gran importancia como una de las fortalezas situadas entre el litoral del Estrecho y la Serranía de Ronda. La población se fue extendiendo, fuera de las murallas, sobre la ladera oriental y otros cerros cercanos, quedando dentro del recinto la Antigua Iglesia de la Encarnación de finales del siglo XVI (actualmente centro cultural Blas Infante), el arrabal (actual Calle Arrabal) y el cementerio, de gran belleza arquitectónica. Hoy en día, además se sitúan dentro de dicho recinto viviendas y equipamientos turísticos (casas rurales, restaurantes, y museo de etnohistoria), ya que se trata de una de las zonas más pintorescas y bellas del municipio, de obligada visita. LA OFERTA PARA EL VISITANTE Pasear por sus calles más llanas les hará encontrar con una rica actividad comercial, bares y restaurantes de gran calidad, donde se ofrecen manjares propios de la zona, acompañados siempre del extraordinario pan autóctono. Y la oferta para el visitante es muy grande, pues su gran término municipal contiene maravillas naturales que propician la práctica de deportes como la escalada, el senderismo, la bicicleta… y otras prácticas de turismo activo. También es recomendable bañarse en las aguas sulfurosas de unos baños de origen romano, Los Baños de la Hedionda, muy frecuentados en vida por Blas Infante y por su madre Ginesta, que por su salud lo necesitaba, en el que compraron incluso un barracón para que pasara algunos veranos allí.
Imagen de Blas Infante de niño. Imagen de Blas Infante de niño.

Y por supuesto, la mar, el mar Mediterráneo, que se aprecia de forma maravillosa en Casares, con la majestuosa torre vigía llamada Torre la Sal, sus pequeñas calas y su magnífica playa. Toda la playa acondiciona para el baño seguro, con restaurantes, servicios y hasta una playa, la única de toda Andalucía, para disfrute de sus mascotas. Un buen lugar donde venir a pasar unos días, conocer sus alojamientos y hoteles, bien preparados para el turismo. Una experiencia única, conocer un pueblo de montaña que nace en el Mediterráneo, en plena Costa del Sol, y que fue la cuna del padre de la patria andaluza.