No ha sido el presidente del PP andaluz y de la Junta de Andalucía, Moreno Bonilla, sino uno de sus hombres de confianza, el secretario general del PP-A, Antonio Repullo, quien en una rueda de prensa ofrecida este martes ha alzado la voz contra su homóloga en las filas socialistas, María Jesús Montero. El choque entre ambos partidos en territorio andaluz reproduce las dinámicas instaladas desde el seno del Congreso y repartidas por todo el Estado, donde la oposición ejercida por PP y Vox, Feijóo y Abascal, aprovecha cualquier oportunidad para tratar de desgastar al Gobierno central.
Las movilizaciones ciudadanas que durante estas semanas han inundado Ceuta han tornado un cariz especialmente político durante los últimos días, desde que los líderes de la oposición en el Congreso, Feijóo y su presumible socio, Abascal, aprovecharan la crisis migratoria de la ciudad autónoma para elevar el desgaste contra el Gobierno central. De este modo, el líder gallego ha promovido, a través de la Federación de Municipios y Provincias (FEMP) que dirige una dirigente popular, la alcaldesa de Jerez, María José García Pelayo, una oleada de movilizaciones en apoyo a Ceuta. Esta tesis es la que defienden los socialistas.
Estas movilizaciones, según ha explicado el dirigente andaluz popular, Antonio Repullo, son "apolíticas". El cordobés ha expresado que los andaluces "sentimos Ceuta como una tierra hermana" y por ello hay que trsladarle todo el apoyo ante una situación "extraordinariamente difícil", dado que el Gobierno central y Pedro Sánchez "no han estado a la altura", según ha explicado este mismo miércoles.
De este modo, Repullo ha arremetido contra la líder de los socialistas andaluces, María Jesús Montero, que en unas declaraciones este pasado lunes en la Cadena Ser afirmaba que el PSOE no participaría de los actos organizados el PP por Ceuta. Estos son, en primer lugar, un acto institucional pertreñado desde la presidencia del Parlamento andaluz, que preside el PP con una vicepresidencia de Vox, y donde no se consultó, según Montero, a otros grupos parlamentarios. Este acto es un izado de bandera desde la sede parlamentaria autonómica de la bandera de Ceuta, coincidiendo con el día de la ciudad.
Asimismo, el segundo acto es precisamente las movilizaciones que se han preparado y coordinado en los principales ayuntamientos y plazas de todo el estado, donde ya se han sumado municipios que gobiernan los socialistas, así como han sido rechazadas.
En sus declaraciones en los micrófonos de la Ser, Montero explicó que el PSOE-A no participará en el acto institucional porque se convocó de manera "unilateral" desde la Presidencia del PP, y relacionaba este acto con las movilizaciones impulsadas por el PP, cuyo único propósito, asegura la socialista, es "sacar a la gente a la calle para que parezca que el ruido y la bronca impregnan el ambiente político". A su juicio, la verdadera solidaridad con el pueblo ceutí no pasa por escenificaciones partidistas, sino por cumplir estrictamente la legalidad vigente en la acogida de menores. Esto último, por cierto, ha generado dentro del Gobierno andaluz otra particular crisis, dado que mientras la Junta se manifiesta a favor de cumplir la legalidad, el partido con el que gobierna, Vox, se muestra tajantemente en contra de ello. Además, como reitera la ultraderecha, en el pacto firmado entre formaciones se explicita la negativa a acoger MENAS (el acrónimo de menores migrantes no acompañados) en Andalucía.
A cuenta de las movilizaciones, el dirigente del PP asegura que la posición que defiende Montero no busca más que "dividirnos y levantar esos muros en los que es especialista Pedro Sánchez". De este modo, Repullo asegura que no acudir a las mismas es como "dar la espalda a los vecinos de Ceuta" y a sus propios compañeros socialistas en la ciudad autónoma, que unidos a la sociedad ceutí han pedido "el apoyo al resto de España en las concentraciones de mañana".
Por Andalucía y Adelante Andalucía tampoco acuden a las concentraciones
El portavoz de Adelante Andalucía, José Ignacio García, ratificó este lunes su ausencia en ambos 'actos', argumentando que a formaciones como Vox "no les importa lo más mínimo" el pueblo ceutí. De hecho, el portavoz ha recordado la contradicción de la ultraderecha, ya que se ha opuesto a la inyección de 25 millones de euros destinada a garantizar los derechos de los menores en la ciudad autónoma, impidiendo cualquier tiempo de solución a la crisis y agravando la situación del pueblo ceutí.
García advirtió de que estas protestas buscan "sembrar el odio y enfrentar artificialmente a la clase trabajadora de Ceuta con las personas migrantes en extrema pobreza". Para el dirigente andalucista, el objetivo de la derecha es desviar la atención de los verdaderos culpables sistémicos, mientras condena con dureza la impunidad con la que actúan grupos neonazis atacando a organizaciones humanitarias como la Cruz Roja.
Del mismo modo, el coordinador general de Izquierda Unida y portavoz de Por Andalucía, Antonio Maíllo, también criticó al presidente de la Junta de Andalucía, Moreno Bonilla, por realizar "turismo político" en Ceuta. Maíllo defendió que la verdadera solidaridad exige cumplir estrictamente la ley y acoger sin dilación a los menores migrantes en territorio andaluz para destensar la presión que soporta la ciudad autónoma.
Como muestra de rechazo a esta deriva, Por Andalucía confirmó que tampoco acudirá al acto institucional de izado de bandera en el Parlamento andaluz. En su lugar, el grupo parlamentario presentará una iniciativa propia para exigir al Ejecutivo autonómico una respuesta solidaria real, lamentando que "el Partido Popular utilice" una crisis humanitaria de forma "partidista y obscena".
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