El extenista Rafael Nadal ha construido un importante entramado empresarial más allá de las pistas de tenis, con negocios que van desde hoteles y viviendas de lujo hasta el comercio naútico. Sin embargo, no todos sus proyectos están dando los resultados esperados. Es el caso de Canra 2022, la compañía que Nadal lanzó en 2023 junto a Cantabria Labs y que comercializa complementos alimenticios bajo la marca NDL Pro-Health, dirigidos a mejorar el rendimiento deportivo. La empresa cerró 2025 con 2,21 millones de euros de pérdidas, según las últimas cuentas depositadas en el Registro Mercantil y recogidas por Cinco Días. Con este resultado, las pérdidas acumuladas de la compañía ya superan los cinco millones de euros.
Uno de los principales motivos detrás de estos números está en el elevado esfuerzo realizado en publicidad y relaciones públicas. La compañía facturó 2,33 millones de euros en 2025, lo que supone un incremento del 205% respecto al ejercicio anterior. El problema es que el gasto también creció con fuerza al destinar 2,3 millones de euros a publicidad y relaciones públicas, un 58,4% más que un año antes.
Por tanto, el caso demuestra que aumentar la inversión en publicidad no siempre se traduce automáticamente en mayores ingresos. En un mercado tan competitivo como el de los complementos alimenticios, llegar al público adecuado y encontrar los canales que mejor conviertan esa inversión en ventas resulta clave.
Los números contrastan con las grandes expectativas con las que nació el proyecto. Nadal y el presidente de Cantabria Labs confiaban en que el negocio alcanzara un fuerte crecimiento y llegaron a plantear el objetivo de facturar 30 millones de euros en los próximos cinco años. Para ello, la compañía también ha cerrado acuerdos con grandes empresas, entre ellas El Corte Inglés.
La relación entre Nadal y Cantabria Labs no es nueva. Ambos socios se conocen desde hace años, ya que el tenista ha sido imagen de Heliocare, la marca de protectores solares del laboratorio. En Canra 2022, Nadal y Cantabria Labs controlan cada uno un 47,5% del capital, mientras que el 5% restante está en manos de Carlos Costa, extenista y antiguo mánager de Nadal.
Las cuentas de 2025 reflejan, además, que los socios reforzaron el capital social de la compañía con 500.000 euros, hasta alcanzar los cinco millones. A ello se suma un millón de euros en créditos aportados por empresas del grupo.
El mar también se cuela en el imperio empresarial de Rafa Nadal
Atendiendo a su origen mallorquín, parece que el mar también llama a Rafa Nadal cuando se trata de hacer negocios. A través de su holding Aspemir, el manacorí ha diversificado sus inversiones y ahora ha puesto el foco en los puertos deportivos.
Nadal ha adquirido una participación minoritaria en Ocean Platform Marinas (OPM), una compañía dedicada al diseño y gestión de amarres para embarcaciones de gran longitud. La empresa ya está presente en enclaves como Ibiza y Málaga y busca ampliar su red de infraestructuras para megayates por la costa española.
Este movimiento ha encajado así en una estrategia empresarial marcada por la diversificación, con inversiones que van desde el deporte y la hostelería hasta los hoteles, el inmobiliario y ahora también el negocio náutico.
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