Comunicación

Las sorprendentes encuestas de 'El País', y por qué 'dan los resultados que dan'

PRISA sigue 'boqueando' y enviando guiños frenéticos al Gobierno para que le dé el oxígeno económico que tan desesperadamente necesita

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Lun, 7 Oct 2013

Este domingo 'El País' nos ha ofrecido su última encuesta de intención de voto, vía Metroscopia. Una encuesta en la que, como sucede siempre con las que publica este periódico, hay que creer a 'ciegas', porque junto a las conclusiones no se ofrece ni la ficha técnica, ni los resultados directos obtenidos, ni la explicación del modelo de estimación... En fin, una encuesta de la que sus autores no explican los resultados que nos ofrecen.

Encuestas sin explicación técnica
Dicho más claro, Metroscopia y 'El País' ocultan qué valores y método utilizan para realizar lo que los sociólogos llaman 'la cocina', la 'digestión' que siempre se aplica a los datos que ofrece una encuesta. Es cierto que cada vez son más los críticos y desconfiados con lo que se publica en este diario, pero no lo es menos que fruto del prestigio que arrastra por su pasado, el diario de PRISA sigue manteniendo un halo de fiabilidad que, especialmente en las filas de la izquierda, lleva a no pocos a creer lo que ahí leen como si de un acto de fe se tratara. Entre este grupo no están los sociólogos, sin embargo, que se muestran mucho menos crédulos.

Captura Encuesta El Pais

Es más, los especialistas en demoscopia que analizan lo que viene pasando con las encuestas de 'El País' están llegando a una conclusión bien distinta. A ellos lo que les parece es que estas encuestas de Metroscopia ofrecen unos resultados tan erráticos, cambiantes y sorprendentes que sólo pueden explicarse por dos vías: o bien muestran que los españoles en masa, sin apenas mantener fidelidades ideológicas, están enloqueciendo con la crisis, Bárcenas, la corrupción..., y se mueven como una gigantesca veleta según hacia donde soplen las últimas noticias; o bien, el medio que las publica, 'El País', las 'cocina' conforme a sus propias necesidades. Necesidades económicas, esto es.

Los sorprendentes datos de abstención que se ofrecían al principio de 2013
Vamos a las precisiones. Desde que el PP alcanzó el Gobierno, pero mucho más desde que se inició este año, las encuestas de Metroscopia vienen anunciando que en España se está produciendo un terremoto electoral sin precedentes. El hundimiento de los dos grandes les llevaba en las primeras encuestas de 2013 a no alcanzar ni siquiera el 50% de los votos, cuando en las elecciones de noviembre de 2011 habían superado el 73%; mientras que Izquierda Unida y UPyD pasarían a más que duplicar sus resultados, aproximándose a pasos agigantados al 30% de los votos entre los dos, o lo que es lo mismo, a ganar casi cuatro millones de votos en poco más de un año.

Este paisaje se ha mantenido estable durante todos los primeros meses del año, junto a otro dato igual de revelador. De acuerdo con Metroscopia, sólo tenían intención de ir a votar poco más del 50% de los españoles. En concreto un 52%. Es decir, el desencanto con la política y los políticos, decían 'El País' y Metroscopia, llevaría a una abstención brutal y sin antecedentes en España, que sólo bajó del 70% de participación en el año 2000, cuando la mayoría absoluta del PP y la desilusión con el PSOE desactivó a los votantes de manera masiva.

Un radical y pasajero avance del PSOE, que rápidamente 'se rectifica'
Pero todos estos datos cambiaron, sin que se sepa muy bien el por qué -recordamos que no se ofrece la ficha técnica de las encuestas- el pasado mes de agosto. De repente, las encuestas pasaron a realizarse sobre el supuesto de que acudirían a votar un 65% de los ciudadanos, insistimos, sin que se explicara por qué los autores del estudio suponían que de repente un 13% más de los ciudadanos habían vuelto a sentir la llamada de las urnas. Un incremento de millones de votos que en masa llovía sobre el PP y el PSOE, que aumentaron dramáticamente sus expectativas de voto, mientras que IU y UPyD no veían modificarse apenas las suyas.

Pero el gran cambio en estas encuestas se produjo en septiembre pasado, cuando se anunció un enorme vuelco de votos, de millones de votos, que habrían desembocado en el PSOE, colocándole por primera vez delante del PP. Detrás estaba un cambio de 7,5 % de la intención de voto. 'La cocina' técnica que explicaría este cambio dramático no se explicó. Como tampoco se ha explicado qué ha sucedido en los últimos 30 días para que esa ola se haya visto contrarrestada con otra, igual de radical, que ha llevado a que la encuesta de octubre devuelva al PP a la cabeza, con cuatro puntos por delante del PSOE, que en realidad sólo bajaría un 1%, y con IU y UPyD estabilizados. Es decir, que más de un millón de españoles, en un sólo mes se habrían vuelto a la fe 'popular'.

La única explicación que imagina 'El País' es que Bárcenas ha desaparecido de los titulares. Y quizás, que ha empezado a arraigar 'el mensaje' del Gobierno de que la recuperación económica ya ha empezado. La primera, la desaparición de Bárcenas, es tan sólo relativa. En estas semanas hemos sabido, por ejemplo, que el PP destruyó los discos duros de los ordenadores que utilizó su extesorero, por ejemplo, lo que ha ocupado tertulias y titulares. Y sobre 'la mejora económica'..., la propia encuesta nos desvelaba la poca confianza de los españoles en esa recuperación: un 57% declaraba, al parecer, que considera que queda mucha para ver la luz al final del túnel, e incluso un 34% creen que aún se empeorará más antes de mejorar.

Oscilaciones simplemente imposibles
Estas oscilaciones de intención de voto son calificadas por los sociólogos como simplemente imposibles. No se mueven así las fidelidades de voto. Y se nos ha ofrecido a ELPLURAL.COM un dato revelador: el 11M, el hecho más dramático en la historia reciente de España, movió el electorado tan sólo en un 2,5%, muy lejos de los vaivenes que nos ofrecen Metroscopia y 'El País'.

La primera conclusión que se aparece tras todo esto es clara: Metroscopia y 'El País' tienen que hacer pública la ficha técnica de su encuesta y el método, 'la cocina', a que someten los resultados. Pero hay una más, ésta en forma de sospecha, y es que los vaivenes de estas encuestas parecen contestar a otras razones. O más exactamente a una. PRISA a través de sus medios, muy notablemente 'El País', mantiene una relación con el PP y con el Gobierno que tienen mucho que ver con su debilidad económica.

Cebrián y Cospedal
Quienes asistían a la toma de posesión de María Dolores de Cospedal como presidenta de Castilla-La Mancha fueron los primeros en ver lo que podría entenderse como el primer indicio público de este hecho. Entre los asistentes al acto se encontraba el Presidente de PRISA, Juan Luis Cebrián. Perplejos, el resto de invitados al acto le vieron no sólo aplaudir encendidamente, sino que según nos contó en su momento un testigo, estuvo entre los muy últimos en dejar los aplausos y volver a sentarse.


El Presidente de Prisa, Juan Luis Cebrián / EFE El Presidente de Prisa, Juan Luis Cebrián / EFE



Pero la relación entre el grupo de comunicación que fue 'de centro izquierda' y el Gobierno actual ha vivido otros momentos 'estrella'. Como hemos contado en otras ocasiones, desde que estalló el escándalo Bárcenas ('El País' fue el primero que se atrevió a publicar 'los papeles', pero antes 'El Mundo' comenzó a hablar de ellos) el diario de PRISA tomó la misma posición que 'los tertulianos oficiales' de Moncloa; es decir, manifestaciones repetidas, incluso en
editoriales en fechas señaladas, como justo antes de la comparecencia del presidente del Congreso, asegurando 'la honrabilidad' de Rajoy y Cospedal, mientras descargaba responsabilidades contra José María Aznar y 'el viejo PP', para gran enfado, como también les contamos en ELPLURAL.COM, de la antigua guardia 'popular', expresidente incluido.

Hace unas semanas ya publicamos la perplejidad que este comportamiento despertaba en la propia redacción del diario. Aunque a nadie, ni dentro ni fuera de la empresa, se le escapan las dificultades económicas que vive el grupo, con más de 3.000 millones de euros de deuda, sin liquidez siquiera para costear la redacción de plantilla que le exigen sus acreedores. Una dura situación en la que el Gobierno está echando 'vaselina'. Por ejemplo, aceptando retrasos en los pagos de la Seguridad Social de la empresa. Por ejemplo, haciendo las llamadas adecuadas para que operaciones como la venta de Canal+, se realicen a buen precio y en el tiempo más breve posible.

 

Francisco Medina es director adjunto de ELPLURAL.COM