La realidad es, aunque sea difícil tenemos que intentar ser más sororos con el otre, porque ya de por si esta lucha de transición y cambio es complicada frente al obstáculo de oposición, patriarcado, supuesta tradición y machismo naturalizado, la hacemos aún más difícil si no nos solidarizamos entre sí. Es muy complejo poder entender al otre y ponerse en su lugar, pero en realidad no debemos ponernos en su lugar o comprenderlo para apoyarle o ayudar, simplemente debemos apoyarle sin más.
Todo con lo que se intentar acabar en esta transición, surge de esta falta de sororidad, por eso creo como feminista y como mujer, que el punto que se debe trabajar con espero es este. Si pudiéramos ser más sororos con el resto, por podríamos acabar con muchos actos de discriminación que nos afectan tanto a todes, reducir la franja de desigualdad, la violencia, el acoso y la naturalizada superioridad de unos hacia otres. Y desde ahí todo sería distinto.