Ubicado frente al icónico Parque del Retiro, este hotel cinco estrellas de la colección Autograph de ACHM Hotels by Marriot es una joya arquitectónica del 1908 que redefine el concepto de escapada urbana en la capital española. Diseñado por José Luis de Oriol y Urigüen, aristócrata y arquitecto, el edificio combina herencia histórica con una restauración magistral que respeta su espíritu original sin renunciar al confort moderno.

Una obra maestra arquitectónica en pleno centro de Madrid

Desde la fachada, el edificio impacta con una estética ecléctica de inspiración neobarroca y detalles modernistas, coronada por una torre escultórica que domina la esquina del Paseo de Recoletos. En el interior, el diseño se convierte en una experiencia sensorial: molduras clásicas, artesonados originales y suelos de mosaico se entrelazan con iluminación escenográfica y mobiliario contemporáneo.

En espacios como la biblioteca o las suites principales, destacan maderas nobles talladas a mano, puertas monumentales y vitrales artesanales que filtran la luz natural con delicadeza. Cada rincón transmite la grandeza del viejo Madrid, pero actualizado con una sensibilidad estética de alto nivel.

Interiorismo con alma: entre la sofisticación clásica y el glamour contemporáneo

El bar Catalina de Urquijo, joya social del hotel, rinde homenaje a la opulencia teatral de los salones europeos del siglo XIX. Lámparas de cristal en cascada, mármoles oscuros y frescos clásicos reinterpretados crean un ambiente envolvente que mezcla drama visual con elegancia silenciosa. Los tonos terracota, los terciopelos y las geometrías textiles terminan de componer un espacio cálido, vibrante y sumamente fotogénico.

En las habitaciones, la decoración respira sobriedad: líneas limpias, tejidos refinados y una paleta cromática neutra potencian la serenidad del entorno, mientras que los grandes ventanales en arco permiten vistas directas al Retiro, uno de los parques urbanos más hermosos de Europa.

Ubicación estratégica para amantes del arte y la cultura

A pocos pasos del Museo del Prado, el Thyssen-Bornemisza y el Reina Sofía, el Palacio del Retiro es una base privilegiada tanto para quienes desean explorar los mejores lugares que ver en Madrid como para viajeros de negocios que buscan algo más que funcionalidad. Aquí, el lujo no está en lo ostentoso, sino en la coherencia, el detalle y la historia.