Miley Cyrus es la nueva cara de Maybelline New York. La cantante y ganadora del Grammy por ‘Flowers’ acaba de ser presentada como embajadora global de la marca, en una alianza que une dos mundos inseparables para la artista: el maquillaje y la música. La campaña inaugural no solo muestra un look brillante y natural, sino que también reinterpreta el mítico jingle “Maybe it’s Maybelline” con una sensibilidad contemporánea y profundamente personal.

“Recuerdo cantar el jingle de Maybelline cuando era niña, imaginando que era yo la que salía en pantalla. Ahora, lo soy”, ha declarado Cyrus. “Convertir algo tan icónico en algo mío… es poderoso y muy personal”.

La campaña sitúa a la artista en un estudio de grabación, luciendo labios brillantes en tonos nude, sombras a juego y pestañas definidas con la famosa máscara Sky High, de la que también será imagen. Según Sandrine Jolly, presidenta global de Maybelline, “Miley es más que un icono mundial: es una musa de la belleza moderna. Con su voz y visión inconfundibles, transforma nuestro jingle en algo íntimo, emocional y representativo de esta nueva era de Maybelline”.

Además de este lanzamiento, la alianza incluirá otras campañas globales, una nueva línea de color y más activaciones tanto en tienda como en plataformas digitales.

“No se puede separar el maquillaje de la música”, afirma Cyrus. “Ambos forman parte de la expresión. El maquillaje potencia la actuación, pero también la verdad. Maybelline y yo compartimos la idea de que el maquillaje debe ser libre, cambiante, personal. Esta colaboración llega en el momento perfecto de mi vida”.

Con este nuevo fichaje, Maybelline continúa su apuesta por voces auténticas que conecten con las nuevas generaciones. Cyrus se une así a otras embajadoras como Shay Mitchell y Peggy Gou, consolidando un universo en el que la belleza no se define por reglas, sino por identidad.