Desde la organización, se han comprometido a doblar de 5 hasta 10 la lista de ganadoras, y de 1 a 2 millones de euros los fondos que van a compartir para tratar de seguir escalando sus respectivos modelos de negocio, sostenibles y circulares.
La concesión del premio no entraña el que ni la Fundación H&M ni el Grupo H&M pasen a adquirir ninguna clase de derecho de propiedad intelectual o de capital social sobre las innovaciones presentadas a concurso, es decir, se garantiza la plena libertad de los premiados para, a partir de aquí, entrar a colaborar o a asociarse con cualquier agente inversor o empresarial que consideren, para con ello seguir tratando de escalar sus respectivos modelos de negocio.

“El Global Change Award se presenta como un reto a las innovación en su etapa inicial, mediante la búsqueda de mentes brillantes que puedan transformar la moda”, puntualizan desde la organización del premio.
“Cada año, la Fundación H&M selecciona y apoya a las cinco innovaciones más impactantes que guarden como última inspiración la de construir un futuro de la moda positivo para el planeta”.
“Contamos con la urgente oportunidad de apoyar a aquellas innovaciones que podrían transformar toda la industria de la moda”, siendo así el que “estamos duplicando la subvención y el número de ganadores”, no duda en salir a poner en valor Karl-Johan Persson, miembro de la junta de la Fundación H&M y presidente del Grupo H&M. “Estoy entusiasmado ante el impacto que estos innovadores van a generar en la industria”.

Todas las candidaturas aspirantes al premio, se encuentran dentro de 4 áreas de especialización: Materiales, Producción, Reciclaje y Diseño.
La categoría de «Producción» es una excepción, ya que, además de los 200 mil euros que cada una de ellas recibirá, igualmente tendrán acceso al programa de aceleración y mentorización impulsado por la Fundación H&M, junto a la consultora estratégica Accenture, el KTH Royal Institute of Technology de Estocolmo y la plataforma aceleradora de startups The Mills Fabrica.
Dentro del área de «Materiales», los ganadores han sido, la start-up británica Algreen, responsable de inventar el primer poliuretano del mundo totalmente obtenido a partir de una base biológica reciclable y biodegradable; la canadiense Alt Tex, creadora de la primera alternativa biodegradable y neutra del mundo al poliéster obtenida a partir de desechos de alimentos; la india KBCols Sciences (India), enfocada a la producción de biocolores naturales a partir de microorgnanismos; la británica Nanoloom (UK), enfocada a la producción de tejidos de alto rendimiento, biodegradabes y reciclables, obtenidos a partir del grafeno o de prácticas de biomimética; la brasileña PhycoLabs, iniciativa orientada a la producción de tejidos circulares y regenerativos; y la keniana Rethread Africa, enfocada al desarrollo de una moda circular y sostenible mediante la regeneración de residuos agrícolas en tejidos sintéticos de base biológica.
Por otro lado, en la categoría de «Reciclaje», han premiado a la británica DyeRecycle, responsable de una tecnología que permite el teñido circular de las prendas a partir de tintes reciclados y de la decoloración de los textiles de desecho; la estadounidense Refiber, orientada al desarrollo de un sistema de clasificación de textiles que facilita, mediante el uso de IA, la clasificación de las prendas postconsumo para su posterior y más fácil reciclaje; y la igualmente estadounidense Tereform, desarrolladora de una plataforma para el reciclaje de las prendas de poliéster.
Por último, como única representante dentro del área de «Diseño», la start-up estadounidense SXD (Shelly Xu Design), empresa desarrolladora de un software de tecnología de diseño que permite aprovechar los excedentes textiles para terminar de confeccionar nuevas prendas de moda.