Desde sus primeros vídeos en redes sociales, Henry Rowley supo que su mirada tenía algo distinto. No lo supo de golpe, confiesa, pero sí notó que algo estaba funcionando cuando la voz ronca de una chica pija tras una fiesta conectó con miles de personas. “Más que pensar ‘esto funciona’, lo que me preguntaba era: ¿cómo es que esto está funcionando?”, recuerda entre risas. Con ese primer vídeo, vinieron muchos más. Los personajes como el chico de Soho House o el que pone música en el after se volvieron virales y marcaron un antes y un después en su carrera.
Para Henry, todo parte de la observación. “Creo que es la misma razón por la que me encanta la literatura, el cine y la interpretación: todo es un estudio del ser humano”, afirma. Fascinado por los patrones de comportamiento, analiza cómo actúan las personas en la calle, cómo repiten gestos o frases según su entorno. Así nacen sus personajes, que no buscan burlarse, sino retratar lo cotidiano con una lupa y una sonrisa. “Solo quiero que la gente se ría. Si alguien ve un vídeo y piensa ‘Dios, ¿soy yo?’, mejor todavía”.



El salto al teatro no fue inmediato, pero cuando llegó, lo hizo por todo lo alto. Su one man show, ‘Just Literally’, colgó el cartel de “sold out” en varias ciudades del Reino Unido. “Fue aterrador y emocionante. Tener a toda una sala atenta a ti sin poder deslizar hacia el siguiente vídeo es como tenerlos de rehenes mientras haces tus sketches. Es brillante”. La transición del contenido online al escenario en vivo fue un reto distinto: sin segundas tomas, sin filtros, sin edición.
Ese proceso de consolidarse como actor no ha estado exento de desafíos. “Conseguir que la gente te tome en serio cuando vienes del mundo de los vídeos es complicado. Te conocen como ‘el chico de los sketches’, y establecerte como actor sin renegar de esa faceta requiere tiempo”. Pero Henry lo tiene claro: no hay que elegir. “He aprendido a abrazar todo lo que hago y centrarme en avanzar lo más que pueda en la actuación. Es mi sueño desde siempre”.
Ese sueño se ha materializado en su primer gran papel como Will Gamewell en la serie ‘Robin Hood’, ya disponible en MGM+ a través de Prime Video. Interpretar a Will ha sido, en sus palabras, un regalo. “Es travieso, divertido, pero también tiene una profundidad que lo hace fascinante. Me vi reflejado en algunas partes del personaje y en otras no tanto, y conocer esas diferencias fue lo que me atrajo de él”. Para Henry, esta nueva versión del clásico no gira en torno a Robin como figura heroica aislada, sino que se sumerge en el contexto histórico, político y humano del momento. “La serie no empieza con Robin y luego construye el mundo, sino que parte del mundo tal y como era, y entonces introduce a Robin Hood. Eso cambia todo”.


Rodada en Serbia, la producción fue una experiencia transformadora. “Desde el primer día no paré de sonreír. Los sets, los paisajes, el equipo… fue todo lo que había imaginado y más. Me ha hecho crecer como actor y me ha reafirmado en que quiero seguir por este camino”.
Aunque el peso del legado de Robin Hood podría haber supuesto presión, Henry optó por la libertad creativa. “Sabíamos que había muchas adaptaciones previas, pero esta era nuestra versión. Todo el equipo sentía que estábamos construyendo algo nuevo, con identidad propia”.
Más allá de la pantalla, Henry mantiene una relación lúdica con la moda. “Siempre me ha encantado disfrazarme, incluso de niño. No tengo un estilo fijo: a veces uso vaqueros anchos, otras me visto más elegante. Es como entrar en un personaje”. Esa visión le ayuda también en el set, donde el vestuario refuerza su transformación: “Los trajes de ‘Robin Hood’ eran tan espectaculares que te ayudaban a meterte en el personaje al instante”.
Sobre el futuro, se muestra abierto pero ambicioso. “Quiero seguir actuando. Hay muchos papeles que me gustaría explorar, así que seguiré haciendo castings y audiciones hasta que llegue el siguiente”. Y cuando se le pregunta qué le diría al Henry que publicó su primer vídeo viral, lo tiene claro: “Que se corte el pelo”.
Con una carrera que se mueve entre el humor y la interpretación, lo digital y lo clásico, Henry Rowley es, sin duda, una de las voces más prometedoras del nuevo talento británico.