La Comisión Europea ha impuesto una multa conjunta de 157 millones de euros (más de 182 millones de dólares) a las casas de moda Gucci, Chloé y Loewe, tras concluir que violaron las normas de competencia al fijar precios de reventa y condicionar la estrategia comercial de sus minoristas. Según Bruselas, estas prácticas habrían reducido la libertad de mercado y encarecido el acceso a productos de lujo para los consumidores europeos.

“En particular, las tres empresas de moda interfirieron en las estrategias comerciales de sus distribuidores, imponiendo restricciones como la prohibición de desviarse de los precios recomendados, límites máximos en los descuentos y periodos específicos para aplicar rebajas”, explicó la Comisión en un comunicado oficial.

El grupo Kering, propietario de Gucci, ha declarado que el procedimiento quedó resuelto mediante un acuerdo de cooperación con la Comisión, y que el impacto económico ya había sido provisionado en sus resultados del primer semestre de 2025.

Por su parte, Richemont, grupo dueño de Chloé, y LVMH, propietario de Loewe, no emitieron comentarios al cierre de esta edición.