Con una carrera que la ha llevado de San Remo a Londres, y de Ibiza a escenarios asiáticos, Georgia Mos ha roto moldes en una industria históricamente dominada por hombres. Su nuevo tema, una reinterpretación sensual y tribal de ‘Pump the Jam’, no solo confirma su versatilidad como artista, sino que revela una etapa más introspectiva, donde la voz se convierte en herramienta de conexión emocional.



La pasión por la música apareció pronto. “Desde los ocho años ya estudiaba canto y teoría musical”, recuerda Georgia, criada en San Remo. Pero sería en Londres, años más tarde, donde se dejaría conquistar por la cultura underground y el lenguaje del DJing. “Londres me dio el espacio para experimentar y sumergirme de lleno en ese universo que siempre me había llamado la atención”.
Ese mestizaje sonoro —raíces melódicas del norte de Italia y pulsión electrónica del Reino Unido— definió su estilo. “Mi sonido mezcla melodías que tocan el alma con ritmos que hacen vibrar el cuerpo”, resume. La mejor muestra de esa evolución es su nueva versión de ‘Pump the Jam’, donde canta con su propia voz. “Quería reinterpretar el clásico de los 90 desde una mirada Afro House más cálida y tribal. Esta vez lo canto yo, con una sensualidad nueva, más envolvente”.



Con el lanzamiento del videoclip oficial en YouTube, Georgia completa una propuesta sensorial. “Busco que la audiencia viva una experiencia inmersiva. Que no solo escuche el ritmo, sino que lo sienta en el pecho”. Esa conexión entre cuerpo y emoción también guía sus producciones: “En mis shows soy energía pura, pero en el estudio dejo espacio a la vulnerabilidad”.
La artista ha dejado huella en espacios legendarios como Privilege Ibiza, Nikki Beach Miami o 1 OAK en Nueva York. Y fue, además, una de las primeras mujeres DJs en actuar en un estadio. “No solo fue un logro artístico, fue simbólico: demostramos que una mujer puede sostener la magnitud de ese espacio”.


Su relación con la moda es igual de potente. “La moda me permite mostrar distintas facetas de mí. Me gusta arriesgarme, equilibrar fuerza y feminidad. Igual que con la música, también cuento historias a través de la ropa”. En el escenario, confiesa, se libera de cualquier límite. Y lo hace con intención.
Como jurado en el concurso televisivo ‘Lady J’, Georgia ha abrazado un nuevo rol: el de mentora. “Me emociona poder dar visibilidad a otras mujeres. Aún queda mucho por hacer, pero estoy convencida de que vamos hacia una industria más representativa”.


Tras un verano arrollador, su Winter Tour la lleva ahora a presentar nueva música y varias colaboraciones con artistas internacionales. “Estoy en una etapa de evolución, buscando sonidos que transmitan emoción y poder al mismo tiempo. Lo mejor está por venir”.