Lily Allen ha marcado un nuevo estilo y es hora de conocerlo.
Desde sus inicios en la escena musical en 2006 con su álbum «Alright, Still», Lily Allen se ha caracterizado por su atrevimiento en lo que respecta a la moda. Micro flequillos, cabellos multicolores y pendientes extravagantes son solo algunos ejemplos de su estilo distintivo de los años 2000. Sin embargo, en los últimos años, hemos sido testigos de una evolución en su forma de vestir, con una transición de atuendos audaces y juveniles a conjuntos más elegantes y sofisticados.
Este cambio de estilo no ha sido un esfuerzo solitario. Junto a su estilista Kyle De’Volle, Lily Allen ha estado explorando nuevas combinaciones de colores y texturas, dando lugar a un guardarropa más refinado y diverso. Un aspecto que no ha pasado desapercibido es la sorprendente transformación que experimenta después de finalizar su interpretación en «The Pillowman». Dejando atrás el vestuario manchado de sangre de su personaje, Allen emerge por la puerta del escenario luciendo vestidos femeninos, faldas que rozan el suelo y conjuntos adorables que muestran su lado más elegante.
En un mundo donde la comodidad a menudo gana terreno después de un desempeño en el escenario, Lily Allen demuestra que el estilo puede fusionarse con la practicidad. A pesar de la tentación de relajarse con leggings y botas Uggs, Allen prefiere seguir cautivando con su selección de atuendos post-show. Como mencionó De’Volle en una publicación en Instagram:
«Estaré viendo la final masculina de Wimbledon esta tarde, pero creo que los mejores saques de la semana van para @lilyallen».
A continuación, presentamos algunos de los looks después del espectáculo de Lily Allen que han capturado nuestra atención y admiración. En cada aparición, Allen demuestra que la puerta del escenario puede ser una pasarela tan digna como cualquier otra, y su evolución estilística es un recordatorio de que el arte de vestir es verdaderamente un medio de expresión personal en constante cambio.







