Diesel ha sorprendido en la Semana de la Moda de Milán con su colección Otoño-Invierno 2025, donde la cintura baja se reinventa con una propuesta caótica, rebelde y deconstructiva. Glenn Martens, director creativo de la firma, ha llevado el concepto más allá de los jeans, integrándolo en abrigos, vestidos y faldas suspendidas, logrando un equilibrio entre el streetwear y la alta moda.

El desfile se desarrolló sobre un escenario impactante: 3,2 kilómetros de tela cubierta de grafitis creados por 7.000 artistas. En esta atmósfera urbana y transgresora, los modelos desfilaron con lentes de contacto blancas y sonrisas pintadas al estilo del «Joker«, intensificando la estética apocalíptica.

Las prendas, confeccionadas con tweed, denim tratado y efectos trompe l’oeil, aportan una sensación de desgaste y destrucción controlada. Sobresalen los jerseys de silicona que simulan vello en el pecho y los tejidos reflectantes en denim, creando un juego visual inesperado. Con esta colección, Martens demuestra su capacidad para transformar lo cotidiano en algo innovador y provocador.