Gucci ya no desfila: se proyecta. En un giro brillante y calculado, Demna Gvasalia ha debutado como director creativo de la maison italiana no sobre una pasarela, sino en una sala de cine. The Tiger, cortometraje inaugural de su etapa en Gucci, marcó el inicio de un nuevo capítulo para la marca. La premiere, celebrada en el icónico Palazzo Mezzanotte durante la Semana de la Moda de Milán, reunió a un grupo de figuras globales que personifican este giro estético.
Demi Moore, protagonista absoluta del film, fue la estrella indiscutible con un vestido de lentejuelas doradas, cuello alto y bordados florales que brillaron ante los flashes. Gwyneth Paltrow apostó por un total look extraído de la colección SS26 con el emblemático monogram GG, compuesto por falda midi, blusa con lazada y botas de caña alta.




También dijeron presente nombres clave como la actriz surcoreana Park Gyu-young, el modelo chino Weilong Song y el británico Kit Butler, todos parte de esta visión internacional y ambiciosa que propone Gvasalia para la firma.
Apenas un día antes, Gucci sorprendía publicando en su web y redes sociales la colección de estreno de Gvasalia: ‘La Famiglia’, una serie de 38 looks retratados por Catherine Opie como si fuesen escenas domésticas. La propuesta mezcla el ADN histórico de la firma con el imaginario pop del diseñador: monogramas, trajes de raya diplomática, piel de cocodrilo, lentejuelas, plumas y proporciones desmesuradas. Todo con una premisa clara: la sofisticación también puede ser irreverente.
Gucci ha cambiado las reglas. Y el público, encantado, ya está jugando.