Blake Lively ha pospuesto su esperada declaración judicial en la batalla legal contra Justin Baldoni, luego de una decisión clave del juez a cargo del caso. La nueva fecha establecida es el 31 de julio, dos semanas después del día originalmente programado, según documentos oficiales obtenidos por medios estadounidenses.
El aplazamiento ocurre en un momento delicado del proceso, tras la desestimación por motivos jurisdiccionales de una demanda separada que Lively interpuso contra Jed Wallace, un publicista con sede en Texas. Wallace, quien dirigía una firma de manejo de crisis, fue acusado por la actriz de formar parte de una campaña de desprestigio presuntamente financiada por el equipo de relaciones públicas de Baldoni. El juez Lewis J. Liman determinó que Nueva York no tenía jurisdicción sobre Wallace, pero dejó la puerta abierta para que Lively presente una nueva demanda en otra jurisdicción antes del 31 de julio.
Fuentes cercanas indican que ambas partes solicitaron más tiempo tras la resolución del juez, lo que llevó al cambio de fecha para la declaración de Lively. Esta tendrá lugar en una ubicación confidencial, bajo una orden de protección emitida días antes, con el fin de resguardar la privacidad de la actriz durante el proceso.
En un comunicado oficial, representantes de Lively afirmaron que respetan la decisión judicial, pero recalcaron que esta no afecta el fondo de las acusaciones, sino únicamente el aspecto procesal. También señalaron que están evaluando todas las vías legales para responsabilizar a Wallace por su presunta participación en una estrategia de represalia coordinada por Baldoni y sus socios.
La disputa legal entre Lively y Baldoni se intensificó tras las acusaciones presentadas por la actriz en diciembre de 2024, donde lo señaló por acoso sexual y represalias. Baldoni ha negado todas las acusaciones y, en respuesta, presentó contrademandas por extorsión y difamación contra Lively y su esposo, el actor Ryan Reynolds. Sin embargo, esas contrademandas fueron desestimadas en junio de 2025, y su equipo legal optó por no volver a presentarlas.
Ambos actores, junto con sus respectivos abogados, han confirmado su intención de testificar en el juicio, programado para marzo de 2026 en la ciudad de Nueva York. El caso sigue generando atención mediática y legal, no solo por la notoriedad de los involucrados, sino también por el impacto potencial en futuras disputas legales dentro de la industria del entretenimiento.