El exministro de Transportes, José Luis Ábalos, ha presentado la renuncia a su acta como diputado en el Congreso de los Diputados. Esta renuncia conlleva un cambio fundamental en su periplo judicial. En estos momentos, tanto Ábalos como su exasesor, Koldo García, y el empresario Víctor de Aldama están pendientes de un juicio por el amaño de varias contratos de mascarillas durante la pandemia. Pero, a la vez, todos ellos y Santos Cerdán tienen en instrucción en el Alto Tribunal el resto de la causa, que investiga el cobro de mordidas a cambio de contratos púbicos. Según han informado a ElPlural.com fuentes del Supremo, el juicio sí se celebrará allí, pero la otra pieza, al no haber aforados, volverá a la Audiencia Nacional.

Según las fuentes, la doctrina del Tribunal Supremo dice que si ya hay auto de apertura de juicio oral, en este caso no solo lo hay sino que ya está conformado el tribunal y hay fecha de juicio, la causa se juzga en el Supremo. Por tanto, el juicio que había previsto para principios de febrero se celebrará en el Supremo tal y como estaba previsto.

Sin embargo, la otra pieza, la que investiga el cobro de mordidas a cambio del amaño de contratos públicos dependientes del Ministerio de Transportes sí deberá dejar de ser investigado por el magistrado Leopoldo Puente, pues al renunciar José Luis Ábalos a su acta de diputado, ya no queda ningún aforado y la competencia pasa del Supremo a la Audiencia Nacional, donde el juez Calama tiene el resto del procedimiento, y al resto de investigados que no tienen que ver con el 'núcleo duro' de la presunta trama corrupta.

Arbitrariedades

El exministro de Transportes y diputado por València, José Luis Ábalos, ha presentado este miércoles su renuncia al acta en el Congreso de los Diputados, una decisión que llega después de que la Sala II del Tribunal Supremo haya resuelto su recurso de apelación contra el auto de prisión dictado en el marco de la causa judicial que le afecta.

En un comunicado remitido a la Mesa de la Cámara, Ábalos justifica su salida del Parlamento en el respeto a los procedimientos legales como “pilar fundamental del Estado de Derecho” y en la necesidad de preservar garantías como la presunción de inocencia, la separación de poderes y la tutela judicial efectiva “sin arbitrariedades”.

El ya exdiputado explica que, desde la aprobación del suplicatorio en enero de 2025, ha defendido ante la Mesa y la Presidencia del Congreso la vigencia plena del derecho de representación política recogido en el artículo 23 de la Constitución. En ese sentido, critica las “prisas” de los órganos de gobierno de la Cámara por suspender sus derechos y deberes parlamentarios, y sostiene que la inmunidad parlamentaria debe interpretarse conforme a la doctrina del Tribunal Constitucional y del Tribunal Europeo de Derechos Humanos como una garantía del interés general y de la independencia del Legislativo.

Ábalos señala que estas han sido las razones por las que ha mantenido su escaño hasta ahora, aunque reconoce que su actual situación procesal le impide seguir ejerciéndolo. “No puedo sostenerlo en mi actual situación”, afirma, subrayando que a partir de este momento centrará toda su actividad en el ejercicio de su derecho de defensa y en la reivindicación de su inocencia.