La jueza del juzgado de Instrucción número 25 de Madrid llama a declarar como testigo a Alberto González Amador, pareja de Isabel Díaz Ayuso, en el caso por el que se investiga a Miguel Ángel Rodríguez por señalar a periodistas que publicaban información sobre el primero. Del mismo modo, la magistrada deniega el sobreseimiento de la causa que había solicitado el jefe de gabinete de la presidenta madrileña, según los autos a los que ha tenido acceso ElPlural.com.

Rodríguez recibe sendos varapalos este martes, después de haber solicitado el archivo de la causa por la filtración de datos personales de dos periodistas, que el jefe de gabinete de Ayuso difundió a varios medios, incurriendo en la investigada revelación de secretos. La jueza considera "necesaria, proporcional y pertinente" la testifical del novio de la baronesa popular, ya que entiende de la declaración de MAR que "le proporcionó parte del contenido del mensaje" que compartió en un grupo con una veintena de periodistas, en el que desvelaba "los nombres propios y primer apellido de dos periodistas que en su labor profesional acudieron a las inmediaciones de la vivienda de la Presidenta".

El PSOE, que ejerce la acusación popular, había solicitado la testifical de González Amador, así como el volcado de su teléfono para investigar "todas las comunicaciones que tuviera con el investigado el día y en relación a los hechos". La magistrada deniega esta última diligencia, pero sí llama al novio de Ayuso como testigo para determinar si la imagen difundida por Rodríguez se realizó desde un piso superior del bloque de Chamberí en el que vive con la presidenta: "La fotografía que aparece en el mensaje enviado por el investigado se encuentra, claramente realizada desde una posición de altura", escribe la magistrada.

Los socialistas habían pedido también que declarara como testigo y que se intervinieran las comunicaciones del comisario de la Policía Nacional a cargo del dispositivo fijo presente en la vivienda de Ayuso. Sin embargo, la jueza considera que "nada nuevo ni decisivo aportaría al procedimiento", ya que considerarle como posible fuente del mensaje que filtro MAR "contradice la afirmación" del propio jefe de gabinete, que señaló a González Amador.

La jueza rechaza archivar la causa

Del mismo modo, la jueza ha rechazado archivar la causa por la que Rodríguez está acusado de revelación de secretos, por "no ser el momento procesal adecuado". El jefe de gabinete de Ayuso había solicitado el sobreseimiento libre, alegando que "no existen indicios racionales de criminalidad que justifiquen la continuación del procedimiento".

La magistrada considera en el auto que "la causa se encuentra en fase de instrucción, habiéndose acordado la práctica de determinadas diligencias de prueba", refiriéndose a la testifical de González Amador pedida simultáneamente. De este modo, la jueza explica que "sin haber finalizado la práctica de estas es improcedente resolver sobre su resultado aún no conocido", y por tanto sitúa el momento idóneo para solicitar el archivo cuando termine la instrucción, o cuando se determine si la causa se eleva a juicio oral. "Fuera de esos momentos procesales no procede el pronunciamiento judicial sobre el sobreseimiento", concluye.

MAR dijo que el novio de Ayuso le envió la foto de los periodistas

La justificación para que el novio de Ayuso declare como testigo viene del propio Miguel Ángel Rodríguez, que acudió a declarar como imputado por revelación de secretos el pasado 6 de mayo. En menos de una hora, el jefe de gabinete de la presidenta dio dos versiones diferentes sobre cómo obtuvo la imagen de los dos periodistas de El País que filtró en un chat con medios afines para señalarles por hacer su trabajo.

A su llegada a Plaza de Castilla, antes de su declaración, Rodríguez dijo a los periodistas que le esperaban que la fotografía la tomó "un vecino enfadado" del bloque en el que viven Ayuso y González Amador, molesto porque los periodistas habían molestado a su hija. Apenas una hora después, el investigado resolvió el misterio de por qué "un vecino" tenía el contacto del jefe de gabinete de la presidenta de la Comunidad de Madrid, dificil de entender.

De nuevo ante los periodistas, MAR aclaró que se había "expresado mal", y que si bien la fotografía la había tomado un vecino, este se la envió a Alberto González Amador, quien se la reenvió al jefe de gabinete. "Lo más importante es que la Policía no me pasó nada. La Policía no entra en casa de los vecinos para hacer fotos", aclaró, exculpando así a los agentes que protegen a Ayuso en su vivienda.

Esta es la salvedad por la que MAR pretende librarse del delito de revelación de secretos por funcionario que se le imputa, ya que no habría obtenido los datos personales de estos periodistas por virtud de su cargo. Lo cierto es que Rodríguez, además de enviar la imagen a un grupo con una veintena de contactos, difundió los nombres y apellidos de los dos periodistas. Él mismo dijo que lo hizo porque los identificó al ver la fotografía, a pesar de que esta está tomada desde arriba y a uno de los periodistas no se le ve la cara.

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