El expresidente del Gobierno central Mariano Rajoy ha vuelto a situarse este lunes en el centro del juicio de la Operación Kitchen en la Audiencia Nacional ante la declaración que ha prestado el extesorero del Partido Popular, Luis Bárcenas. Después de que la pasada semana el investigador policial del caso situará al exlíder de Génova como ‘El Asturiano’ o ‘El Barbas’, ahora, Bárcenas ha vuelto a hacer mención explícita de Rajoy. Un escenario que avoca al expresidente a una encrucijada judicial, más aún cuando está citado a acudir en calidad de testigo este jueves 23 de abril.

En tan sólo tres días, desfilarán por el tribunal de la Kitchen el expresidente del Gobierno y su exsecretaria general y exministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, ambos en calidad de testigos, que aportarán sus respectivas perspectivas sobre el supuesto espionaje parapolicial desde el Ministerio del Interior de Jorge Fernández Díaz a Bárcenas en busca de información sobre el caso Gürtel.

Entre otros cargos de renombre de Génova y que tuvieron que ver en la presunta trama de espionaje, también acudirán el empresario y exmarido de Cospedal, Ignacio López del Hierro, este miércoles; el sucesor de Fernández Díaz en Interior, Juan Ignacio Zoido, el mismo jueves; la exvicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, el 27 de abril, entre otros.

Bárcenas pidió destruir los audios relacionados con Rajoy

Ante el tribunal, Bárcenas ha reconocido este lunes que grabó conversaciones con el expresidente Rajoy y, una vez estando en la cárcel de Soto del Real, pidió a un compañero de prisión que salía de permiso que las destruyera, en concreto, unos audios relacionados “con MR, que era Mariano Rajoy”.

Bárcenas ha relatado que conoció a este preso, el cual tenía conocimientos de informática, y al que encargó de manera “puntual” y con “remuneración” la tarea de “destruir” información que tenía en la nube relacionada con el caso Gürtel: “Le doy la instrucción de que una grabación en concreto la tenga localizada, le doy las claves de acceso a esa documentación y que yo le daré la instrucción de cuándo hay que destruir esa información”, ha señalado.

Para llevar a cabo esta operación, el extesorero de Génova ha ahondado en que dio instrucciones “en una nota” por escrito: “Algo debió hacer porque cuando recuperé la libertad, en la nube no tenía nada”. Unas anotaciones que se han mostrado en el trascurso del juicio este lunes y que rezaban lo siguiente: “Alex, hay que destruir todos los audios de MR cuando yo te dé la orden. No debe de quedar nada, es mi compromiso, haz el favor de ir recuperándolos”. Posteriormente, Bárcenas ha asegurado que no volvió a coincidir con este preso “porque el centro penitenciario puso medidas para que no lo volviera a ver”.

A lo largo de su declaración ante los magistrados, Bárcenas también ha declarado que Sergio Ríos, quien fuera su chófer en 2013 y 2014, tuvo “acceso permanente” a su teléfono móvil personal, puesto que lo dejaba en su coche siempre que tenía que acudir a alguna reunión. Cabe recordar que Ríos fue captado como confidente para hacerse con información comprometedora que pudiera tener el extesorero contra Rajoy y su cúpula en el PP.

Tenía acceso permanente a los dispositivos. Los dejaba en el coche, dentro además de un sobrecito que él me preparó, que era el equivalente a una caja faraday, que impide que se puede identificar dónde está el teléfono en ese momento, ¿no? Y el teléfono se quedaba en el coche siempre. El teléfono no lo llevaba conmigo si iba a una reunión”, ha señalado al respecto Bárcenas.

Rajoy, de ‘MR’ al ‘Asturiano’ en las conversaciones de Kitchen

Sabiendo en este punto del largo juicio de la Kitchen que en las conversaciones el expresidente del Gobierno era aludido como ‘MR’, cabe recordar que, entre los diversos implicados, también hablaban de ‘El Asturiano’ o ‘El Barbas’ presuntamente para referirse a él. Así lo desgranó el investigador policial del caso la pasada semana en sede judicial.

“La persona a la que denominan 'El Asturiano' es Mariano Rajoy, quien era el presidente del Gobierno entonces. Es un dato que está muy claro”, declaró este cargo policial ante el tribunal de la AN.

Por su parte, el excomisario José Manuel Villarejo se jactaba de los "mecanismos de presión" que podía ejercer sobre el expresidente, y amenazó con llevárselo "por delante" y buscarle "una avería", asegurando en una conversación que "dispondría de información comprometedora" sobre él, según detalló el inspector. El policía reveló, asimismo, la intención de Bárcenas de borrar unos archivos con supuestas conversaciones entre él y el expresidente Rajoy a través de un encargo a un compañero de prisión, que finalmente no se llevó a cabo.

Bajo este marco, los principales acusados de la Operación Kitchen son el exministro del Interior Jorge Fernández Díaz, su secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez; el exdirector adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional Eugenio Pino o el comisario Andrés Gómez Gordo, para quienes la Fiscalía Anticorrupción pide 15 años de cárcel. Además, también está imputado el comisario jubilado Villarejo, para quien el Ministerio Fiscal pide 19 años de prisión, y Sergio Ríos, que fue chófer de Bárcenas y para el que reclama una pena de 12 años y cinco meses.

Sobre los tiempos del juicio, está previsto que por la Audiencia Nacional desfilen cerca de 150 testigos y que se extienda hasta el próximo 30 de junio, por lo que los acusados declararán en último lugar.

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