El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha iniciado la fase final de las obras del nuevo acceso ferroviario de alta velocidad que conectará la estación de Madrid Chamartín-Clara Campoamor con la Terminal 4 del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas. El proyecto, considerado estratégico por el Gobierno, busca reforzar la intermodalidad del transporte y mejorar la conexión ferroviaria con el principal aeropuerto español.
Los trabajos se centran actualmente en la culminación del nuevo trazado en ancho estándar, sobre el que ya se han ejecutado buena parte de las actuaciones de infraestructura. Entre ellas figuran la construcción de muros, la ejecución de un nuevo paso inferior en la calle Ingeniero Emilio Herrera y el refuerzo del túnel de Cercanías situado en el entorno de la A-1 mediante vigas metálicas a lo largo de un tramo de 130 metros.
Además, se han completado las labores de reposición de servicios afectados y el extendido de subbalasto. También se ha avanzado en el montaje de vía y aparatos ferroviarios en ancho estándar, quedando pendiente únicamente el bateo definitivo de la vía para finalizar esta parte del proceso.
En paralelo, continúan las actuaciones vinculadas a la electrificación de la nueva conexión. El Ministerio señala que ya se ha ejecutado alrededor del 60% del montaje de postes de catenaria previstos para el trazado, al tiempo que avanzan los trabajos de instalación de canaletas, arquetas y tendidos de cableado asociados a los sistemas de control, mando y señalización ferroviaria.
Uno de los puntos más complejos del proyecto se sitúa en el entorno de la estación técnica de Hortaleza, donde se están desarrollando importantes adaptaciones para permitir la futura explotación en alta velocidad. Allí se ha llevado a cabo la reconfiguración de las vías de ancho estándar y la implantación de un sistema de tres hilos que permitirá la circulación de trenes de distintos anchos en un mismo tramo ferroviario.
Estas actuaciones han incluido el levantamiento y renovación de unos 550 metros de vía en placa, así como la instalación de nuevas travesías, aparatos de ancho mixto, pórticos de electrificación y sistemas de comunicaciones y seguridad adaptados a la nueva configuración de la infraestructura. También se ha construido un nuevo paso bajo vías destinado a los maquinistas de la estación técnica.
El Ministerio destaca además la complejidad técnica de las obras, ya que gran parte de las actuaciones se han desarrollado manteniendo operativo el servicio de Cercanías, lo que ha exigido una planificación especialmente precisa para minimizar afecciones al tráfico ferroviario habitual.
Durante los próximos meses se abordarán nuevas fases clave del proyecto, entre ellas los trabajos de nivelación, perfilado y soldaduras en unos 2.100 metros de vía doble, además de la colocación de los postes de catenaria restantes y el tendido de la línea aérea de contacto.
También está prevista la instalación definitiva de los sistemas de seguridad y comunicaciones, junto con la carga del software del enclavamiento de alta velocidad, el sistema encargado de controlar la circulación ferroviaria y garantizar el correcto funcionamiento de todos los elementos instalados en la infraestructura.
Posteriormente, Adif acometerá la instalación de la nueva aguja de conexión con la red de alta velocidad, uno de los últimos pasos antes de la puesta en servicio definitiva del nuevo enlace ferroviario con el aeropuerto de Madrid-Barajas.
Llegar al aeropuerto en tren sin hacer trasbordos
La nueva conexión de alta velocidad entre la estación de Madrid Chamartín-Clara Campoamor y la Terminal 4 del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas permitirá que los trenes AVE, Avlo, Alvia e Intercity puedan llegar directamente al aeropuerto desde distintos puntos de España sin necesidad de transbordos adicionales en Madrid. El proyecto está impulsado por el Ministerio de Transportes y Adif y supone uno de los principales desarrollos de intermodalidad ferroviaria previstos actualmente en la red española.
La infraestructura conectará Barajas con el túnel de alta velocidad que enlaza Chamartín y Atocha, permitiendo que servicios procedentes del norte, noreste, Levante y sur peninsular puedan acceder directamente a la T4. Entre los trayectos que previsiblemente podrán beneficiarse de esta conexión figuran los trenes desde ciudades como Barcelona, Valencia, Alicante, Zaragoza, Valladolid, León, Sevilla o Málaga.
Uno de los principales objetivos del proyecto es reducir tiempos de desplazamiento y facilitar la conexión entre el ferrocarril y el transporte aéreo. Actualmente, muchos viajeros deben llegar a Atocha o Chamartín y realizar posteriormente un trayecto adicional en Cercanías, Metro o taxi hasta el aeropuerto. Con el nuevo enlace ferroviario, el ahorro de tiempo podría situarse entre 20 y 40 minutos dependiendo del origen y del modo de transporte utilizado actualmente.
Por ejemplo, un viajero procedente de Valencia o Zaragoza podrá llegar directamente a Barajas sin abandonar la red de alta velocidad, mientras que los pasajeros internacionales que aterricen en Madrid tendrán acceso inmediato a conexiones ferroviarias de larga distancia hacia otros territorios españoles. El proyecto busca además reforzar el papel de Madrid-Barajas como gran nodo intermodal del sur de Europa y potenciar alternativas al transporte aéreo en trayectos nacionales de corta y media distancia.
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