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Sociedad

El Sindicato de Inquilinas y el movimiento educativo se unen para condenar la brutalidad policial y parar un desahucio

Las reivindicaciones por la educación y por la vivienda confluyen nuevamente este viernes con una agenda conjunta

Rubén Rozas, redactor de ElPlural
Imagen de la manifestación por la educación pública en Madrid. EP

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Profesores, alumnos y familias de la Comunidad de Madrid han llevado sus reivindicaciones a la calle esta semana con la huelga general que empezó el 14 de octubre. Las acciones de protesta realizadas por estudiantes se enfrentaron a una represión policial, especialmente en la Universidad Complutense de Madrid (UCM), que ha recibido la respuesta de algunas administraciones y de la propia comunidad educativa.

Facultades del propio centro han mostrado su rechazo a la brutalidad policial, pero no solo han respondido desde el ámbito educacional, sino que también el movimiento por la vivienda contestará, todo a la vez que usará la educación como fuerza motriz para tratar de frenar un desahucio.

De nuevo las luchas confluyen, como ha ocurrido históricamente y como pasa, sobre todo, desde el desahucio de Maricarmen. El desalojo de la mujer que días después fallecería a sus 87 años removió conciencias y unió diferentes reclamaciones. Por supuesto, por una vivienda digna, pero también por una sanidad o educación públicas de calidad.

La unión de luchas se ha visto reflejada en la acampada de la Puerta del Sol, donde diferentes sensibilidades resisten pese a las intenciones, sobre todo, de las instituciones de Madrid para su levantamiento, y sobreponiéndose a la amenaza ultra. Y este viernes, vivienda y educación vuelven a tener una agenda conjunta.

De un lado, a las 11:00 horas UCM por la Pública y el Sindicato de Inquilinas de Madrid han convocado una rueda de prensa en el Rectorado de al Complutense para hablar sobre “la represión que tanto el movimiento educativo, como el Sindicato de Vivienda ha vivido en la huelga educativa y en el pasado desahucio de Maricarmen”. Conversarán ante los medios de comunicación la portavoz de UCM por la Pública, Enma García; y Valeria Racu, homóloga del Sindicato de Inquilinas de Madrid y portavoz de Frente de Estudiantes y de la Organización Estudiantil Socialista.

Un par de horas más tarde, a la 13:00 horas, hará lo propio en los Juzgados de Primera Instancia de la capital el Sindicato de Inquilinas. En este caso, la también portavoz sindical, Alicia del Río, y el portavoz de la plataforma Menos Lectivas, Raúl Araque, entregarán el primer informe educativo para pedir la paralización de un desahucio, ya que el desalojo previsto se corresponde con el de una familia con una menor escolarizada. “El profesorado dice basta a la especulación y pide que se respete el derecho de su alumnado a una vivienda digna”, reza el comunicado de esta convocatoria llegado a los medios de comunicación.

Del desahucio de Maricarmen, a las protestas en la Complutense

El desahucio de Maricarmen el pasado 23 de septiembre marcó un antes y un después en la crisis de la vivienda que atraviesa nuestro país y zarandeó por completo el esquema político actual, tanto que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, convocó las elecciones que se celebrarán el próximo 29 de noviembre ante la falta de consenso parlamentario para sacar adelante los dos reales decretos en materia habitacional puestos sobre la mesa por el Ejecutivo de coalición.Las imágenes de lucha vecinal por las plazas y avenidas de gran parte del Estado se toparon con las de la represión policial en tanto en cuanto algunos agentes cargaron contra quienes trataron de frenar el lanzamiento de Maricarmen y reprimieron a algunos de los manifestantes que han alzado la voz en marchas u otro tipo de reivindicaciones.

Esas instantáneas han encontrado su réplica en el parón indefinido de los niveles no educativos al que sí se han unido la Complutense y la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) (el resto de las universidades públicas madrileñas realizarán actividades en noviembre). Concretamente, las cargas ocurrieron en la Facultad de Ciencias Químicas de la UCM y han encontrado una respuesta de la comunidad universitaria y algunas administraciones, como la delegación del Gobierno en Madrid, desde donde se ha anunciado una investigación.

Del otro lado, los sindicatos policiales han salido a defender la actuación de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad. No todos, pues el Sindicato Reformista de Policías, sí ha reprochado estas actuaciones. La forma de proceder de cada uno ha sido similar a la que tuvieron cuando un policía agredió a una profesora durante las protestas educativas valencianas, hace unos meses.

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