Con el telón de fondo de la tragedia ferroviaria en Adamuz (Córdoba), que se ha cobrado la vida de 45 personas, el foco político se ha situado en estos primeros días sobre la gestión de Transportes, pero lo cierto es que, tal y como precisó el ministro Óscar Puente este miércoles, el accidente no se debió a fallos o faltas en “el mantenimiento, los controles o la inversión”.

Según ha desgranado Transportes en un informe este jueves, la inversión en infraestructura ferroviaria en España se ha triplicado en los últimos años de manera exponencial. Tomando como respaldo las cifras oficiales de Adif, desde 2017 la inversión ha aumentado pasando de 1.700 millones de euros a 5.000 millones de euros en 2025, siendo el pasado mes de noviembre cuando ya se ejecutaron 4.700 millones.

Desde 2018, primer año de mandato de Pedro Sánchez en el Gobierno central, y hasta 2023, según el informe del Ministerio, la inversión en infraestructuras creció “a un ritmo más alto que en países referente como Francia y Alemania en términos reales”, teniendo un contraste notable con el periodo de 2012 a 2017, cuando la cuantía se redujo en un 16%.

Asimismo, en lo que concierne al gasto estatal en las líneas de Alta Velocidad se han incrementado en un 75% desde 2018 con 2.283 millones de euros, mientras que en trenes y compra de material rodante, de los más de 152 millones invertidos en la legislatura anterior de Mariano Rajoy, la cuantía ha ascendido en los últimos años a 1.512 millones.

En lo que respecta al mantenimiento de las infraestructuras, el gasto se ha incrementado en un 54% desde 2018 y, actualmente, se invierten 1.120 millones de euros en la red ferroviaria, lo que se traduce en un 53% más en comparación del periodo anterior, es decir, un compendio de 731 millones. Mientras que, en concreto, la Alta Velocidad, entre 2018 a 2025, el promedio se fija en cerca de 350 millones, un 40% más; un gasto que se ha incrementado en un 43% en los últimos siete años y que “no se debe solo al aumento de la red, sino a un mayor gasto por kilómetro”.

“Que la red haya crecido no explica por sí solo este aumento. El gasto en mantenimiento de la red ferroviaria por km ha aumentado un 58% desde 2018, algo que demuestra una mejora real del estándar de conservación. Hemos pasado de 45.000 euros por kilómetro a más de 71.000 euros por kilómetro en 2025”, explica Transportes.

 

Este esquema de cifras hay que comprenderlo dentro del marco de las últimas décadas en el plano político y en los distintos mandos que han pasado por La Moncloa.

Tres etapas distintas en inversión

El análisis de la historia reciente sobre las inversiones ferroviarias se concentra en los últimos gobiernos de la democracia española. Con el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, entre el 2000 y 2008, el destino presupuestario a esta materia pasó de los 4.898 millones heredados del mandato del popular José María Aznar a los 9.288 millones, un aumento que rondó el 90% y que es la cifra récord que se ha alcanzado. En aquella época, gracias a estas cuantías, se inauguraron corredores clave en la estructura ferroviaria nacional y se desplegó gran parte de la red de Alta Velocidad.

No obstante, con el comienzo del mandato de Mariano Rajoy en la Moncloa, derivado a su vez por la crisis económica de 2008, el gasto sufrió una importante caída hasta los 2.356 millones anuales, lo que se tradujo en un recorte del 60% que afectó al mantenimiento de estas infraestructuras. En 2018, el último año de gestión del líder popular en el Gobierno, las cifras descendieron incluso más que las registradas en el 2000, pero fue en 2016 cuando se anotó la cifra más baja, con 1.657 millones.

La recuperación en clave de partida presupuestaria remontó a partir de aquel año, con el comienzo del mandato de Sánchez al frente del Ejecutivo central, rozando en las fechas actuales los mencionados 5.000 millones. Sumado a ello, Adif informó este lunes sobre sus previsiones de cerrar este 2026, bajo el marco del Programa de Actividad de Adif y Adif AV 2022-2026, con una inversión quinquenal de 24.100 millones, la cual comenzó en 2022 y la mitad se ejecutó a finales de 2024, siendo la restante la que se ha de finalizar este año.

Con estos datos sobre la mesa, la inversión ferroviaria se encuentra en un punto de máximos de la última década, aunque el contexto actual es distinto, puesto que la red es mucho más extensa y compleja, con conexiones que, hace tiempo atrás, ni tan siquiera existían.

El accidente de Adamuz no se debe a fallos en “mantenimiento, controles o inversión”

En más de dos horas de explicaciones ante los medios de comunicación, el ministro Puente dio explicaciones detalladas de todo lo que conocen los técnicos y los primeros indicios de la investigación sobre el trágico siniestro en la localidad cordobesa. Con ello, pese a aún desconocer la causa originaria del accidente, el titular de Transportes rechazo que se debiera a falta o fallos “en el mantenimiento, los controles o la inversión” ferroviaria.

"Si hay algo evidente, es que no ha sido el mantenimiento ni falta de controles lo que ha desembocado en el accidente, sino sería más sencillo resolverlo. No es este el problema, tampoco de falta de inversión. Hay que determinar lo que es el problema, me temo que es más complejo y que nunca se ha manifestado de esta forma. Tendremos que pensar cómo evitar que en el futuro se produzca algo similar", ahondó.

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