La primera ola de calor del verano ya es una realidad. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha activado un aviso especial por un episodio de temperaturas extremas que comenzará este domingo y que se prolongará, al menos, hasta el próximo miércoles. El arranque oficial del verano llegará acompañado de máximas que podrán alcanzar los 42 grados en algunas zonas del país, noches tropicales en numerosas ciudades y un riesgo creciente para la salud, especialmente entre las personas más vulnerables.

Aunque el calor intenso es habitual en esta época del año, los meteorólogos alertan de que este episodio tendrá una intensidad destacada. La combinación de una dorsal anticiclónica instalada sobre Europa, una situación de bloqueo atmosférico y la entrada de una masa de aire sahariana muy cálida provocará un ascenso generalizado de las temperaturas en buena parte de la Península y Baleares.

Más allá de los registros que marquen los termómetros, las autoridades insisten en que la clave estará en minimizar la exposición durante las horas más complicadas del día y adoptar medidas preventivas para evitar golpes de calor, deshidrataciones o problemas cardiovasculares.

¿Qué zonas sufrirán más la ola de calor?

La AEMET prevé que las temperaturas más elevadas se registren en los valles del Guadalquivir, Guadiana, Tajo y Ebro, así como en amplias áreas del noreste peninsular. En estas zonas podrán alcanzarse o incluso superarse los 40 grados. Las previsiones apuntan a máximas de entre 38 y 40 grados en el valle del Ebro y en las depresiones del nordeste. En algunos puntos del sur peninsular podrían rozarse los 42 grados de manera puntual.

El calor será también muy intenso en Baleares, donde algunas zonas de Mallorca podrían acercarse a los 39 grados. En Cataluña, el Servei Meteorològic ha advertido de un episodio especialmente severo en las comarcas interiores, con especial atención a Ponent. El problema no estará únicamente en las temperaturas diurnas. Las noches serán especialmente cálidas, dificultando el descanso y aumentando la acumulación de estrés térmico en el organismo.

Las horas más peligrosas del día

Los expertos coinciden en señalar una franja especialmente delicada entre las 13:00 y las 19:00 horas. Durante ese periodo se concentrarán las temperaturas más elevadas y aumentará significativamente el riesgo de sufrir un golpe de calor.

La recomendación principal es evitar actividades físicas intensas al aire libre, especialmente trabajos prolongados bajo el sol, deporte o excursiones durante las horas centrales de la jornada. Las personas mayores, los niños pequeños, las embarazadas y quienes padecen enfermedades cardiovasculares o respiratorias deben extremar las precauciones.

Cómo protegerse durante una ola de calor

Las autoridades sanitarias recuerdan una serie de medidas básicas que pueden marcar la diferencia durante estos episodios:

  • Beber agua con frecuencia aunque no se tenga sensación de sed.
  • Evitar el consumo excesivo de alcohol y bebidas con cafeína.
  • Permanecer en lugares frescos, ventilados o climatizados siempre que sea posible.
  • Mantener las persianas bajadas durante las horas de mayor insolación.
  • Utilizar ropa ligera, holgada y de colores claros.
  • Proteger la cabeza con sombrero o gorra si se sale al exterior.
  • Aplicar protección solar y renovarla con frecuencia.
  • No dejar nunca a personas ni animales dentro de vehículos estacionados.

Además, los expertos recomiendan prestar especial atención a familiares, vecinos o personas que vivan solas y puedan encontrarse en situación de vulnerabilidad.

Los síntomas de un golpe de calor que nunca deben ignorarse

Uno de los mayores riesgos de estos episodios es el golpe de calor, una emergencia médica que requiere actuación inmediata.

Los síntomas más frecuentes incluyen mareos, dolor de cabeza intenso, confusión, debilidad extrema, náuseas, vómitos, piel muy caliente y aumento brusco de la temperatura corporal. Ante cualquiera de estas señales, es fundamental trasladar a la persona afectada a un lugar fresco, ofrecer agua si está consciente y solicitar asistencia sanitaria urgente.

El riesgo de incendios se dispara

El episodio de calor vendrá acompañado de otro problema añadido: el aumento del riesgo de incendios forestales. La AEMET ha advertido de que el peligro alcanzará valores muy altos o incluso extremos en amplias zonas del norte y del este peninsular. La combinación de altas temperaturas, vegetación seca, viento y baja humedad crea un escenario especialmente delicado.

Los especialistas recuerdan la importancia de evitar cualquier conducta de riesgo en el medio natural, desde arrojar colillas hasta encender fuegos o utilizar maquinaria que pueda generar chispas.

Tormentas, calima y un calor que no dará tregua

Paradójicamente, el calor extremo también favorecerá la formación de tormentas en áreas montañosas y en algunas zonas del tercio norte peninsular. Estos fenómenos podrán ir acompañados de rachas de viento intensas, granizo y precipitaciones localmente fuertes. Además, la llegada de polvo sahariano provocará episodios de calima en distintas regiones, reduciendo la calidad del aire y aumentando la sensación de bochorno.

Todo apunta a que la próxima semana comenzará con temperaturas muy elevadas en buena parte del país. Mientras tanto, Protección Civil y los servicios meteorológicos insisten en el mismo mensaje: limitar la exposición al calor, hidratarse correctamente y no subestimar un episodio que llega con niveles de riesgo importantes para la salud.

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