El pasado 12 de diciembre, la responsable de enfermería del centro sanitario San Blas, situado en Parla (Madrid), escribió un tuit al consejero de Sanidad de la Comunidad, Jesús Sánchez Martos, preguntándole cómo es posible que "un centro de vacunas para gestantes dTpa se quede sin existencias y sin saber cuándo llegaran”.

En este centro sanitario, según relatan sus propios trabajadores, llevan una larga temporada “con suministros intermitentes de vacunas y épocas de duración impredecible de desabastecimiento”, así como que este problema “es habitual en muchos centros y con varias vacunas distintas”.


Cesada por tuitear

Tras esta interpelación digital de la enfermera, el consejero, muy activo en esta red social, le pidió disculpas y le preguntó por el centro concreto en el que se vivía esta situación, tras lo cual, la profesional se lo concretó.

A la mañana siguiente, al llegar a su puesto de trabajo, recibió una llamada convocándola a una reunión con la dirección donde le comunicaron su cese como responsable de enfermería del centro, dándole la única explicación de que "su conducta" había "sido impropia de un cargo directivo”.

Desabastecimiento

La falta de este tipo de medicamentos en los centros madrileños no es una novedad, por lo que tampoco sorprenden los medios utilizados por la enfermera para pedir más vacunas si ya se han utilizado reiteradamente los cauces habituales.

Ya el 16 de marzo de este año, la directora general de Salud Pública, Carmen Yolanda Fuentes, avisó a todos los profesionales de la Comunidad de Madrid de que se estaba produciendo un “desabastecimiento internacional de vacunas con componente de tosferina”. La directora explicaba que se iba a mantener un suministro estable pero que los centros podían "solicitar, si lo necesitan, más dosis que serán remitidas desde la cámara central de vacunas”.


Ánimo a tuitear

Del mismo modo, el consejero Sánchez, según relatan los propios profesionales sanitarios, animó a su llegada al cargo a que se le contactase por Twitter para comunicar problemas o deficiencias en los servicios de salud madrileños.

Curiosa y polémica también fue la noticia que protagonizó el consejero en esta red social, por donde buscó un médico para el centro de salud de San Martín de Valdeiglesias el pasado 9 de julio porque “el médico contratado se ha ido a otro centro”.

Pablo Martínez, portavoz de la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (AMYTS) aseguró que este hecho era totalmente “insólito” e “inapropiado”. “El consejero podría haberse dirigido a los sindicatos o a las asociaciones de trabajadores, al colegio profesional… Twitter no es el camino adecuado”, reiteró.

“La consejería es un barco sin rumbo”

Tras producirse la destitución de la enfermera, y denunciarlo varios compañeros también vía Twitter, el diputado socialista de la Asamblea de Madrid, José Ángel Gómez-Chamarro, vicepresidente de la Comisión de Sanidad, se interesó por el tema intentando ponerse en contacto sin éxito con la enfermera por la misma red social.

En declaraciones a ELPLURAL.COM, Gómez-Chamarro ha explicado que este despido es totalmente improcedente, señalando el artículo 32 de la ley de Acompañamiento (Ley 9/2015) por el que se afirma la “protección de denuncias” desde la Consejería de Sanidad, animando a “denunciar hechos y circunstancias perjudiciales para pacientes, profesionales o el interés público”.

El diputado socialista ha recordado otros casos de este estilo con profesionales de la sanidad madrileña, cómo la coordinadora de urgencias del Hospital de El Escorial por supuestas discrepancias, afirmando sin tapujos que “todo lo que les huele a una defensa a ultranza de la sanidad pública les da pánico”.

Gómez-Chamarro ha defendido que, a esta enfermera, más que castigarla, “habría que darle una medalla” y califica a la Consejería de Sanidad de “un barco sin rumbo”.

Desde ELPLURAL.COM hemos intentado ponernos en contacto con los responsables de la sanidad madrileña para conocer su versión sobre los hechos, pero, a la hora de publicación de este artículo, no nos ha sido posible.