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Ivan Herzog ha pasado del oro al cristal, aunque dice que sus discos están hechos de lo mismo: sudor. Después de Disco de oro, el músico reúne en Disco de cristal doce canciones cuyo vínculo encontró al leerlas en voz alta: todas hablaban de alguna cualidad de ese material. También hay una respuesta al uso despectivo de la etiqueta contra su generación, pero Herzog se resiste a explicar el álbum desde una sola idea. En esta entrevista habla del cansancio de disimular la fragilidad, de las secuelas de controlar personalmente su música y de una discografía que quiere construir con lo que le vaya pasando. Incluso si el resultado es disperso: "Hoy soy esto, mañana espero ser otra cosa".
Pregunta: Tu primer disco era de oro y este es de cristal. ¿Qué te ha pasado para cambiar de material?
Respuesta: El nombre ha sido completamente autoproclamado. Me he dedicado a recoger parte de las canciones he escrito desde entonces y al leerlas en voz alta me he dado cuenta de que todas hablan de alguna cualidad del cristal. Estaba en el aire cuando se escuchaba el album, yo solo le puse el nombre.
P: ¿Este es un disco sobre la fragilidad o sobre el cansancio de tener que disimularla?
R: Es un disco sobre millones de cosas que pueden ser entendidas más rápidamente sobre un adjetivo en particular en cada canción. ¿Fragilidad? Depende del día. ¿Cansancio al disimularla? Sí, pero la estamina no se acaba si puedo gastármela haciendo música.
P: ¿Qué has contado aquí que te habría dado vergüenza admitir durante Disco de oro?
R: Nunca he hecho nada desde el prisma de tener que “admitir” nada. Me siento conmigo, leo las cuatro tonterías que llevo escritas en la frente y les pongo musica. El juicio externo va a llegar inevitablemente, no me apetece adelantarlo haciéndome yo uno que pecará de imparcial.
P: Antes necesitabas controlar personalmente toda tu música, tal y como he leído en una entrevista. ¿Sigue siendo así?
R: Pues sí, y últimamente empiezo a notarle las secuelas.
P: El álbum transita entre estilos muy distintos. ¿Cómo has evitado que esa diversidad terminara convirtiéndolo en un trabajo disperso?
R. Todavía sigo debatiéndome si lo es. Lo único que pretendo es recopilar lo que me va pasando en un momento en particular de mi vida para que, al final, mi discografía sea mi huella como mortal en este mundo. Por supuesto que puede ser disperso. Hoy soy esto, mañana espero ser otra cosa.
P: De cristal recupera una etiqueta empleada de manera despectiva contra una generación. ¿Por qué quisiste apropiarte de ella?
R: Más que apropiarme quise darme el chance de contestar a todo eso o por lo menos esclarecerlo y no ser víctima de un señalamiento extremadamente vago.
P: Vienes de cerrar el Tienes Que Verlo Tour. ¿Qué aprendizaje de aquella gira has aplicado a esta nueva etapa?
R: Que tengo muchísimo que aprender y voy a hacerlo.
P: ¿Cuál de las doce canciones contiene la parte más frágil de Ivan Herzog?
R: Supongo que Lo que soy.
P: Después de pasar del oro al cristal, ¿de qué material estaría hecho tu próximo disco?
R: Pues lo estoy barajando para hacer algún juego de palabras pero al final lo único que sé es que estará hecho de lo mismo que los otros dos. De sudor. No sé yo si tiene mucho gancho…




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