Recuerdo mis visitas navideñas a la ciudad de Madrid y recorrer en soledad el centro de la gran ciudad, tan solo acompañado por mi discman. Era un adolescente con ganas de bucear entre la oscuridad de la noche y cuya brújula tenía forma de tubos de neón. Ser testigo directo de todo aquello que las provincias no tenían. Mirar con lupa las esquinas y colarme en el Madrid que no aparece en las guías turísticas. Navegaba haciendo eye contact con los habitantes de la jungla de concreto. A veces, tocaba mirar al suelo. Siempre con los cascos puestos.

Disfrutaba haciéndome mis discos exclusivamente para mis paseos por Madrid. También comprar algunos en el top manta y así descubrir cosas nuevas. Era el Radar de Novedades de la época. En una de las primeras navidades del nuevo siglo, elegí uno que cambiaría mi cultural musical. Dentro de una fundilla de plástico y mal impreso se leía: Hip Hop solo en español Volumen 2. Rebusqué en los bolsillos, reuní no sé si las mil pelas o los seis euros que costaba, y lo compré. Saqué el cd, lo puse en el discman y ahí comenzó todo.

A lo largo del disco me encontré con artistas como Mucho Muchacho, Pachecos, Solo los Solo, Payo Malo, VKR, Juan Profundo y una larga lista de grandes raperos. Sin embargo, quienes alteraron mi química cerebral fueron unos tal Perros Callejeros, grupo formado por Rush y Científico. Y una canción, Vidas Perrras. Entendía más bien poco de lo que estaban contando, pero ahí descubrí una nueva forma de hacer rap en España. 

Han pasado 25 años y Perros Callejeros es un grupo esencial para entender la escena madrileña. Pioneros de un estilo y una forma de entender la música. Y Científico, una leyenda en la producción. Se acaba de cumplir también un cuarto de siglo de la salida de The Tape, disco que firma con Chinorro y recientemente reeditado por Aparell. Debido a este anuncio, Revista Bando ha podido enviar por email unas preguntas a Javier Yelmo, conocido como Científico. Estas son sus respuestas.

Pregunta: Aparell ha sacado a la venta merchandising en torno a The Tape, álbum que haces con Chinorro. ¿Cómo te sientes al respecto?

Respuesta: Muy bien, ilusionado y muy agradecido a Apparell por tratarme tan bien. Estoy contento de que, al menos después de 25 años, se vaya pillando el rollo. Ya está disponible la preventa y es una oportunidad única para disfrutar y recordar aquella época. También para que lo descubran los más jóvenes y puedan volver al principio de los dosmiles. 

P: ¿Qué te parece el álbum al escucharlo en 2026?

R: Lo considero atemporal. No aparenta la edad que tiene, la verdad. Me llegan muchos mensajes tanto de gente de mi edad como de chavales jóvenes entusiasmados con la movida. Sinceramente, me reconforta que siga despertando cierto culto. Es muy underground y después de tantos años sigue sonando fresco. Es algo especial que solo ocurre en pocas ocasiones. También espero y deseo que haya aportado algo de influencia a las generaciones posteriores.

P: ¿Qué recuerdos te trae aquella época?

R:  Recuerdo muchas horas de parque. Muchas horas de musica, mucho cine y mucha calle. También la fuerza e ilusión de hacer algo diferente en España. Por supuesto, compartir muchos ratos de música con amigos, sesiones de dj, aprendiendo todo el rato. Me acuerdo de ensayar con Chinorro en un chabolo de Tetuán al que íbamos y flipábamos allí... Como se lo tiraba.. Era un flipe el estilo. Nos echábamos muchas risas y teníamos sueños de gloria. Como decía él, lo pasábamos dabuti. Yo era muy prolífico, hacía muchísimos beats y estaba todo loco con la movida. Entré en un bucle de aprendizaje-creación-aprendidaje-creación que me tiene enganchado hasta el día de hoy.

P: ¿Qué queda de esa época en la actualidad? 

R: Esa época ya pasó. La llegada de las redes sociales ha cambiado por completo toda la matrix de la movida. En nuestra época estabas obligado a relacionarte con la peña, salir y conocer gente para aprender. Y si no lo hacías, toyaco eras y toyaco te quedabas, tal y como le ha pasado a más de uno. Nosotros estábamos obsesionados con la movida y había mucha pasión. Si no, hubiera sido imposible hacer todo lo que hicimos. En Madrid había peña con mucha calidad y la música era mejor. Ahora la peli es muy diferente. Cada uno en su chabolo a su rollo. Nos vamos haciendo mayores. La vida se te echa encima y te pasa como un tren de mercancías. Esto te hacer cambiar el chip por cojones .Desde este nuevo punto de vista, empecé a hacer temas con GE FDEZ el año pasado. Los hemos hecho con mucho sentimiento y dentro de poco sacaremos algo nuevo. Tenemos material para trabajar. De hecho, vendo beats en mi página de Soundcloud para la peña que quiera hacer movidas guapas. No he parado nunca de sacar cosas.

P: ¿Qué papel crees que has jugado en la escena? 

R: He dado todo lo que tenia para dar. Un estilo personal, pero versátil y muy cuidadoso a la hora de coger muestras. He sido muy friki en esa movida y muy flipao de hacer ritmos con la batería, por ejemplo. Me encantan los ritmos en los que suena la percusión muy cerca. También instrumentos como la guitarra, sintes bajos... Ese sonido sur, sonido Bronx. Da igual quién, todos tenían su rollo. Siempre he buscado hacer una música que te haga sentir y te hipnotice, algo como una droga benigna. Buscar a través del sampler o la composición de samplers y hacer algo especial. No sé si habré podido influir a alguien. Espero que sí y que esta forma de hacer música siga muchos años viva. Aunque sea una manera clásica de hacer hip hop, siempre se puede mejorar. El frikismo de coger muestras es infinito y no acaba nunca. Siempre encuentras discos que no has escuchado, cosas increíbles, sonidos nuevos... es un mundo infinito y apasionante. 

P: Perros Callejeros es historia del rap. ¿Qué reflexión haces de tu proyecto con Rush?

R: Fue un proyecto necesario en España. Muy ilusionante, haciendo cosas distintas, trabajando mucho los samplers y combinándolos con las letras de Rush o Cano. Al principio no sonaba muy bien, pero con el EP de 2002 aprendimos mucho en el tema de estudio y grabación. Luego, en 2005, el Perdedores de Barrio fue el culmen del proyecto. Se hizo con bastante dignidad. Hicimos buen combo. Yo pilotaba bastante de producir porque tocaba la batería en un grupo de grindcore y Rush era el geminis del hip hop de la época. Lo sabía todo. Esa combinación tuvo como resultado el poco material que hicimos ya que el Seguimos Perdiendo es un proyecto exclusivamente mío.

P: Perdedores de barrio / Seguimos perdiendo. ¿Esto es pesimismo o realismo?

R: Por desgracia, las dos cosas. Me gustaría vivir en el país de nunca jamás, pero pese a mi idiotez, me doy cuenta de la realidad. No puedes huir ya que el presente está ahí golpeándote diariamente. Hay tribulaciones de todo tipo poniéndote a prueba en todos los ámbitos. Es como una guerra en la que luchas para no volverte loco. Sin embargo, al fin y al cabo, siempre hay un hilo de positivismo.

P: ¿Escuchas algo de rap en español? ¿Hay algún artista joven que te guste? 

R: Escucho muchos clásicos, la verdad. Nuevo muy poco y español, prácticamente nada. Me da vergüenza casi todo lo que veo. Sé que hay cosas buenas por ahí, pero están ocultas como ha pasado siempre .

P: En redes sociales has mostrado algunos problemas de salud. ¿Cómo estás?

R: Todo empezó el 22 de diciembre de 2025. Fui a despertar a mi hermano y me lo encontré muerto en la cama. A los 10 días murió mi madre y al poco tiempo me dijeron que tenia Crohn con EPA y que, al ser una enfermedad crónica, tenia que medicarme para toda la vida. Los síntomas son bastante agresivos y los tratamientos, también. Es un lío, pero gracias a Dios todo ha ido correctamente y me atienden bien en el hospital. Tengo que ir todos los meses a pincharme medicación. Lo de mi hermano y mi madre me destrozó ya que arrastro problemas de salud mental desde 2006. También sufrí una fibrilación auricular en el corazón. Muchísima mierda en muy pocos meses. Tengo problemas socioeconómicos y me quieren desahuciar. En fin, muchísima mierda para mí solo. Los servicios sociales hacen lo que pueden, pero todo va muy lento. Y ahí estamos, intentando hacerle frente a todo y esperando lo que sea que tenga que venir. La soledad y toda esa mierda me ha hecho comprender muchas cosas. Hay que aceptar todo lo que venga y cómo lo hace. También sacar un aprendizaje de lo malo y lo bueno. Quiero dar gracias a la peña que se ha preocupado por mí, me ha escrito y me ha ayudado. Estoy muy agradecido porque me dan fuerzas para seguir haciendo música y aportando mi manera de ver el asunto. Gracias también a ti por darme la oportunidad de expresarme. Ha sido un placer.

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