Una mujer de 30 años ha sido detenida en Los Ángeles tras presuntamente disparar una decena de tiros con un rifle semiautomático AR-15 contra la casa de la cantante Rihanna en Beverly Hills. El Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD) confirmó el incidente a medios locales y señaló que no se han registrado heridos.
El tiroteo ocurrió alrededor de las 13:21 horas, cuando la sospechosa se acercó a la propiedad de la artista y abrió fuego contra la vivienda. Según fuentes policiales citadas por Los Angeles Times y NBC, se realizaron aproximadamente diez disparos. Cuatro de ellos impactaron en la residencia y al menos uno llegó a penetrar en el interior de la casa.
La cantante se encontraba dentro del inmueble en el momento del ataque, aunque no resultó herida. Hasta ahora no ha realizado declaraciones públicas sobre lo ocurrido.
La sospechosa fue interceptada tras intentar huir
De acuerdo con la información facilitada por la policía, la presunta autora del ataque llegó a la zona conduciendo un Tesla blanco. Tras efectuar los disparos intentó abandonar el lugar, pero fue interceptada poco después por agentes del LAPD.
La mujer fue arrestada y permanece bajo custodia policial mientras continúa la investigación. Por el momento, las autoridades no han revelado su identidad ni han informado sobre el posible motivo del ataque.
Tampoco se ha confirmado si en el interior de la vivienda se encontraban otras personas en ese momento. Las autoridades no han precisado si en la mansión estaban presentes la pareja de la cantante, el rapero A$AP Rocky, ni los hijos de ambos.
Impactos en la vivienda
Las primeras investigaciones apuntan a que varios de los disparos alcanzaron directamente la estructura de la casa. Al menos cuatro proyectiles impactaron en la residencia y uno de ellos atravesó parte de las paredes de la vivienda, según las fuentes policiales citadas por los medios estadounidenses.
El ataque no causó víctimas ni daños personales, pero sí ha generado preocupación por el uso de un arma de alto calibre en un barrio residencial de lujo.
El rifle AR-15, el arma presuntamente utilizada en el incidente, es un rifle semiautomático ampliamente conocido en Estados Unidos. Este tipo de arma ha sido objeto de debate en el país por su presencia en numerosos episodios violentos y por la discusión política sobre su regulación.
El Departamento de Policía de Los Ángeles mantiene abierta la investigación para esclarecer las circunstancias del suceso. Entre las líneas de investigación se encuentra determinar si la sospechosa tenía algún tipo de relación con la artista o si se trató de un ataque sin vínculo previo.
Los agentes también están analizando grabaciones de cámaras de seguridad de la zona y recopilando testimonios para reconstruir los hechos con mayor precisión.
En función de los resultados de la investigación, la detenida podría enfrentarse a cargos relacionados con el uso ilegal de armas de fuego, disparos contra una vivienda habitada o intento de causar daños a una propiedad.
La residencia de Rihanna en Beverly Hills
La propiedad atacada se encuentra en una zona residencial de Beverly Hills, una de las áreas más exclusivas del área metropolitana de Los Ángeles y donde residen numerosas celebridades y empresarios.
La cantante adquirió esta vivienda dentro de un conjunto de propiedades en el área de Los Ángeles, donde mantiene su residencia habitual cuando se encuentra en Estados Unidos.
Rihanna, nacida en Barbados y convertida en una de las artistas más reconocidas de la música internacional, alcanzó fama global con canciones como Umbrella, Diamonds o We Found Love. A lo largo de su carrera ha ganado múltiples premios y ha desarrollado también proyectos empresariales en los sectores de la moda y la cosmética.
Por ahora, ni la artista ni su equipo han emitido comunicados oficiales tras el incidente.
Las autoridades han indicado que continuarán investigando el caso en los próximos días para determinar las circunstancias exactas del ataque y esclarecer el posible móvil detrás del tiroteo. Mientras tanto, la sospechosa permanece detenida a la espera de que se presenten cargos formales.