Dolores y Mazmorras es familia, nervio, duende y crudeza. El grupo formado por los hermanos malagueños Hide Tyson y Sokez y el productor extremeño Trozos de Groove lleva desde 2020 siendo uno de los espejos más creíbles en el rap a mostrando las realidades de los barrios del bajo mundo: buscavidas, angustia vital y poco futuro; pero también nobleza y esperanza. El próximo sábado 5 de septiembre se presenta en el Street Dreams Festival, que se celebrará en el Auditorio Miguel Ríos Rivas Vaciamadrid. Hablamos con ellos sobre el respeto, la independencia, la ruina y también sobre su estilo, afilado y sin filtros, además de los sangrantes precios de los alquileres, entre otras cuestiones.
PREGUNTA: Desde que descubrí vuestro trabajo, primero con Javinho y después con Dolores y Mazmorras, siempre he visto en vuestras producciones y en vuestras letras una especie de manifiesto y retrato de los bajos mundos. Hay una predilección por esas realidades alternativas que quizá no aparecen tanto en otros discursos, pero que existen. ¿De dónde viene esa cercanía con el bajo mundo?
Hide Tyson: Yo te diría que cuando rapeamos no lo filtramos ni lo maquillamos. Hay mucha gente que le da la espalda y dice que ese tipo de situaciones no existen o que no pasan. No existirán en sus urbanizaciones, pero esas cosas pasan. Al final hablamos de asuntos que vemos que son reales y que las encuentras en muchos barrios.
Sokez: Cuando un chaval es de barrio y ha sufrido determinadas cosas, las historias que le van rodeando, lo que uno va viendo en la calle, lo que va escuchando…todo lo que ves en tu entorno te va nutriendo.
Trozos de Groove: Tiene que tener su parte de realidad; si no, sería una película de Marvel.
P: También veo de fondo, pese a la ruina y a todo lo que hay alrededor, un trasfondo de esperanza. Parece que existe la idea de que se puede salir de ahí. ¿Sois conscientes de eso? ¿Pensáis que vuestro trabajo tiene también un punto esperanzador?
Hide Tyson: Totalmente. Muchas veces, cuando se habla de cosas más crudas, la gente las entiende de una manera muy superficial y piensa que tú eres de un solo color. Es verdad que estás ahí y que estás to’ jodio, pero luego te tiras dos horas con tu colega hablando de la vida, riéndote, echando unas fifas y compartiendo momentos muy buenos. Cuando contamos las cosas sin filtrar se cuela todo de la misma manera y aparecen más colores. La esperanza y la ruina, al final todo forma parte de la vida.
Sokez: Yo soy una persona que intento ver luces dentro de las sombras. Dentro de la oscuridad, ya sea por el motivo que sea, ya sea por el barrio, por situaciones personales o por cualquier circunstancia que te pueda pasar, que tengas que ir al hospital… buscar la luz en esas sombras es lo que le da un significado a todo.
Trozos de Groove: La fe es lo último que se pierde siempre.
Sokez: Si directamente empezamos el juego pensando que al final todo el mundo ha perdido y que todo ha sido en vano, entonces nada tiene sentido. Yo vivo la vida como un videojuego. Estoy aquí, tengo una misión y voy a seguir esa misión dentro del entorno que me toca vivir cada día.
P: ¿Qué representa Dolores y Mazmorras?
Hide Tyson: Una identidad, una forma de vivir, de ser y de proyectarse. Al principio era tener tener un nombre desde el que empezar a publicar canciones y vídeos como colectivo, como grupo. Pero la idea que hay detrás se fue conformando sin que nos diésemos cuenta. En cada una de nuestras carreras en solitario está presente Dolores y Mazmorras, es inseparable de nuestra identidad y nuestro círculo.
P: ¿Cómo se os ocurrió el nombre de Dolores y Mazmorras?
Hide Tyson: Estábamos en el pueblo, en Nochevieja, con el vacilón y escuchando a Queco, Perros de la noche. Cogimos el móvil para mirar detalles del álbum y vimos que se llamaba Dragones y Mezquitas. Escuchamos ese nombre y dijimos: «Esto es increíble».
Sokez: Claro, Javi (Hide Tyson) y yo estábamos haciendo pila de temas juntos, produciendo y trabajando, pero un tema lo colgaba él, otro yo… y al final era un lío y no sabíamos ni adónde íbamos a subir los temas. Así que hicimos el grupo porque total, lo estábamos haciendo todo juntos.
Hide Tyson: Le dimos una vuelta al nombre, nos gustó y decidimos quedárnoslo. Mucha gente piensa que viene de la serie de Dragones y Mazmorras, pero en realidad no fue así.
P: Hace poco vi una entrevista de Gordo Master en la que decía que él no podía hacer un rap madrileño, gris, crudo y lluvioso porque Málaga tiene otra energía. Decía textualmente que Málaga era “Los Ángeles y el Miami del sur”. ¿Compartís esa visión?
Trozos de Groove: En Málaga hay de todo, también callejones oscuros.
Hide Tyson: Él es de Huelín y tiene la playa al lado. Nosotros estamos a una hora de la playa desde nuestro barrio. Hemos hecho, pues, lo típico: te juntas con los chavales, pillas la bici y te vas a la playa. Imagino que en su época no había tanto internet y era más impermeable a las influencias de fuera.
Sokez: El mundo está ya globalizado. Los que somos de quintas más jóvenes que el Gordo mezclamos lo que vemos por el móvil con lo que vemos en nuestro entorno; todo ha cambiado ya. El clima, claro: hay muchas horas de sol, se pasa mucho tiempo en la calle y hablas con mucha gente. Entonces, el discurso no va a ser el mismo si está siempre lloviendo, estás encerrado en tu casa o solo ves a gente en los bares. Yo entiendo esa vaina soleada de la que habla el Gordo porque es parte del clima y del entorno, pero creo que el discurso puede variar. Sin ir más lejos, Hablando en Plata es hardcore puro y es de Málaga. En el sur también somos muy vacilones en la forma de hablar, de comunicarnos y de expresarnos.
Hide Tyson: Al final es una mezcla de muchas cosas.
P: En vuestras canciones hay mucho respeto hacia la figura del yonqui, los marginados, hacia la gente pobre o hacia personas que viven en situaciones muy complicadas. No las tratáis de manera despectiva o como cucarachas, sino como personas.
Hide Tyson: Creo que la clave es la cercanía que tengas alrededor con esas personas. Porque cuando tienes cerca a una persona así es diferente. Puedes opinar mal de alguien si no lo conoces, pero si es un colega, un familiar o alguien a quien conoces de verdad, sabes que es una persona que tiene sus sueños, que ha sido un niño, que ha llegado a estar como está por un problema y que tiene una historia detrás que nadie ve.
Sokez: Muchas veces esas personas dejan de tener nombre para los demás, pero tienen un nombre y una historia que no se muestra entera.
P: En vuestro espacio, Afromarket Miraflores, habéis trabajado con gente como Delaossa, El Coleta, Cruz Cafuné, Erik Urano o el propio Gordo Master, además de multitud de artistas. ¿Cuál es el proceso de grabación? ¿Se crea allí la instrumental? ¿Llegáis con una idea previa o todo fluye en el momento?
Trozos de Groove: Hay de todo. Hay gente que viene con su instrumental y con sus cachos preparados, o se las mandamos antes. Intentamos que las bases estén en sintonía con el estilo de cada uno, pero manteniendo el nuestro. Cada uno es distinto y se va buscando la pauta con la que esa persona se sienta más a gusto.
Hide Tyson: Algunos temas están hechos en el momento, pero por lo general intentamos tenerlos preparados. Pero muchas veces no da la vida y tienes que hacerte el verso en el momento.
Sokez: Tenemos un grupo de WhatsApp y nos comunicamos por ahí. Vamos enseñando los cachos a la gente y, si alguien se lo quiere hacer directamente en el sitio, puede llevar medio cacho escrito y miramos el ritmo allí. En el estudio todo fluye mucho. No somos muy cuadriculados. No necesitamos tenerlo todo perfectamente preparado. Improvisamos.
P: Aunque quizá no estéis al mismo nivel de mainstream que artistas con los que habéis colaborado como Cruz Cafuné o Delaossa, ¿sentís que las grandes figuras os tienen en la mirilla del respeto como para ir hasta vuestro barrio a grabar con vosotros?
Hide Tyson: Total. Hay dos formas de medirlo. Una sería la del público, que son los números y las cifras. Y otra, entre los artistas. Los que hacemos música nos hemos criado con las mismas influencias y sabemos cuándo un chaval lo hace bien aunque no tenga números. Hay un respeto que está por encima de las visitas y todo el falseo.
Sokez: Ahora, por ejemplo es la Feria de Málaga, yo siento el amor de la gente y el cariño de las calles. Nos sentimos queridos.
Hide Tyson: Totalmente, al cien por cien.
Sokez: Existe eso de «nadie es profeta en su tierra», pero nosotros no lo notamos. Muchos creen que son más grandes de lo que en realidad son y la realidad es que su ego es más grande que ellos. Incluso hace unos años, cuando la gente nos valoraba menos porque, obviamente, nos conocía menos siempre he sentido que nos quería. Cuando llenábamos las primeras salas de 100 personas, coño, 100 personas que te quieren, yo ya sentía que aquello tenía valor. Mucha gente piensa: «¿Qué son 100 personas?». Para mí son un mundo. Desde que el amor del público era muy poco yo ya lo valoraba.
P: ¿Qué es lo que no soportáis de la industria musical o por qué aro nunca pasaríais?
Hide Tyson: No hacer nada que no esté en tu mano. Yo no soporto delegar. Nosotros somos muy capaces de controlar lo nuestro. No nos gusta delegar determinadas decisiones en gente que te diga: «Esto tiene que hacerse así», o que te quiera poner filtros.
Sokez: En el circuito de la música hay muchos amigos de conveniencia. Hay gente con la que un año te llevas bien y al siguiente ya no sabes nada de ella. Nosotros somos personas muy cercanas y lo hacemos todo de corazón. No nos gusta planear conexiones por interés.
Trozos de Groove: Hay mucha exposición de gente que no tiene talento y a la que se le da un montón de bombo, mientras gente increíblemente buena está desaparecida. Pero eso siempre ha sido así; no es algo nuevo de esta industria. Yo prefiero funcionar por nuestra cuenta, hacerlo nosotros y mantenernos underground.
P: ¿Habéis tenido acercamientos para firmar con discográficas?
Hide Tyson: Al principio sí. Cuando eres un chaval que está empezando, hay gente que piensa que puede colártela porque te ven como alguien inexperto. Nos vinieron unos cuantos de ese estilo, los rechazamos y después de esas experiencias no volvimos porque nos leímos unos cuantos contratos y eran una puta mierda.
Sokez: También se interesan por tu catálogo de canciones, pero nada. Nosotros somos nuestro propio equipo y lo único que usamos de forma externa es la distribución, porque no nos queda otra. Preferimos tener el control de todo, ser los dueños de nuestros masters, organizarnos, repartirnos las tareas y hacer nosotros todo lo que sea nuestro. Hay personas cercanas con las que hemos formado nuestra familia y que están ahí para echarnos una mano. Dolores y Mazmorras son todas esas personas también. Podemos delegar sin problemas en nuestros amigos asuntos como el merchan, los videoclips o diferentes gestiones.
Hide Tyson: Mi novia nos ayuda muchísimo también, por ejemplo. Se encarga de contactar con SGAE, con las salas de conciertos, patrocinio. No tenemos ninguna necesidad de tener alrededor a gente que no te tiene como prioridad o que solo espera a poner la mano para recibir un porcentaje. Lo que tenemos es nuestro y no necesitamos tener una estructura externa para hacerlo funcionar.
P: ¿Como andaluces, habéis tenido alguna vez la sensación de que hay que irse a Madrid para tener más oportunidades? ¿O creéis que se puede hacer una carrera digna desde Andalucía sin pasar por ese aro?
Hide Tyson: Durante una época veía a muchos colegas de aquí que se iban allí a vivir. Yo pensaba: «Si se están yendo será por algo». Pero ahora estamos muy conectados. Desde Málaga estás en Madrid en dos horas y media en AVE. Para hacer gestiones o lo que sea está bien. No creo que haya que irse necesariamente a vivir. Puedes estar allí tres días, hacer el trabajo de una semana y volver para trabajar desde Málaga, viajar cuando sea necesario y volver a tu sitio. Por mi experiencia te digo que hoy no hace falta irse. Pero también nosotros vivimos en Málaga y tenemos más suerte que gente que vive en pueblos perdidos o en otras provincias de Andalucía. Aunque también hay que reconocer que en Málaga y en Andalucía hay muchas carencias y que faltan muchas cosas. Tampoco podemos ponernos demasiado porque también habrá gente que es de Soria. Tenemos que reconocer y valorar dónde estamos.
P: Hay un dilema de credibilidad que afecta a muchos artistas: cuando cantan sobre su realidad y su sufrimiento, si algún día consiguen mejorar su situación, el público puede decirles: «¿Cómo vas a cantar sobre la ruina si ya no la estás viviendo?». ¿Tenéis miedo de llegar a esa situación?
Hide Tyson: No hay que tener ningún miedo a cambiar lo que estás cantando. Si hoy estás cantando sobre pena o una determinada realidad, ese tema va a existir para siempre. Si mañana estás de vacaciones en Puerto Marina, en un jacuzzi, también puedes hablar de eso y también lo quiero escuchar. Es otra realidad y también puede aportar algo. Y si después de cinco años te apetece hacer un tema recordando algo que viviste antes, también tienes licencia para hacerlo. Es parte de tu historia. No hay que tener ningún miedo a cambiar el mensaje, ni nos aferramos a él. Incluso no nos gusta que sea una seña de identidad porque nunca nos lo hemos planteado, ha ido fluyendo sin pensar porque lanzamos las canciones sin filtros. Lo que sí tenemos es muchas ganas de publicar lo nuevo que estamos preparando y cambiar el mensaje porque hay cosas que ya no nos representan tanto. Estoy muy bien y veo mucha luz.
Sokez: Hoy la industria ha crecido y un chaval puede cantar sobre su realidad, dar conciertos, llenar una sala y ganar dinero. Puede cambiar la realidad de su entorno, de su casa, de su madre, de sus amigos o de su padre precisamente rapeando sobre su pena. Eso antes no ocurría tanto. Ahora un chaval puede convertir su realidad en un trabajo y vivir de ella. O puede ganar dinero contando lo que ha vivido. Eso es mucho.
Hide Tyson: Y eso también puede ser esperanza para otros chavales: demostrarles que pueden salir adelante y cambiar las cosas de su entorno. Al final, la música ya se está convirtiendo en lo que siempre ha sido el fútbol o el boxeo, que los chavales sin un duro lo veían como una salida y una posibilidad de ascenso social para tirar para adelante.
P: Haciendo retrospectiva, de cuando empezasteis en 2020 hasta 2026, ¿cuál ha sido el mayor cambio que habéis experimentado en vuestra vida?
Hide Tyson: Desde fuera parece que todo ha sido muy lineal y progresivo, pero la realidad es todo lo contrario: son picos para arriba y picos para abajo. No existe un momento exacto en el que digas: «Ahora sí», porque mañana puede caerte un jarro de agua fría. Pero sí que van ocurriendo cosas que te hacen tomar conciencia. Uno de los puntos de inflexión fue la primera gira: poder salir de tu ciudad, conectar con gente y hacer dinero con la música.
Sokez: Poder hacer giras y conciertos ha sido un cambio enorme. Estos seis años han sido muy intensos. Y ver que lo que rapeabas con amigos llegaba a más gente y trascendía nuestra realidad ha sido increíble. Lo más importante ha sido poder conectar con las personas, con otras ciudades, con el país y con la gente haciendo tangible algo que antes estaba únicamente en nuestra cabeza.
Trozos de Groove: Mi cambio más tangible en estos seis años ha sido la subida del alquiler en Málaga y que la vivienda se haya vuelto completamente inaccesible. Mi familia y yo tuvimos que irnos porque nos echaron de la casa. Todo lo demás me la pela.
Sokez: Y el problema es que ahora el precio de la vivienda hace que incluso algo tan sencillo como vivir con tu pareja y ahorrar entre dos personas para meterte en un piso sea imposible. Y si ahora, por cosas de la vida, ya no os apetece estar juntos, entonces básicamente te quedas sin piso porque no puedes pagarlo. Eso hace que un proyecto de vida sea cada vez más difícil.
P: El otro día leí que para poder acceder a un piso una persona joven necesita ahorrar durante 20 años como mínimo.
Trozos de Groove: No ya para comprar, sino también para alquilar, que antes era accesible y había menos trabas. Ahora tienes que tener como 3.500 euros como adelanto, trabas que limitan a la gente y que la echan de sus ciudades porque únicamente se quiere especular para ganar dinero. Málaga es la ciudad de moda ahora mismo, o te la quieren vender como la ciudad de moda.
Hide Tyson: Está todo muy masificado.
P: ¿Cuál es la lección más valiosa que habéis aprendido sobre el amor?
Hide Tyson: El amor es desinteresado.
Sokez: Soy una persona muy romántica que está enamorada del amor. Me gusta mucho más el amor como concepto que únicamente el amor de pareja. Me gusta el amor en las cosas, en la belleza, en todo lo que hay alrededor. Pero lo que ha dicho Javi, el amor siempre tiene que ser desinteresado.
Trozos de Groove: Es lo que mueve el mundo, al final.
Hide Tyson: Si fuéramos ricos seríamos hippies.
P: ¿Cómo veis el estado del rap español ahora mismo? Con sus cosas buenas y sus cosas malas.
Hide Tyson: Hay mucha peña haciendo cosas muy guapas. Pero también pienso que muchas personas que quieren ser artistas están más pendientes de hacer movimientos que ya funcionan, que de expresarse ellos mismos. Entonces se crean muchos clones y fotocopias, donde solo hay uno de 500 que merece la pena.
Sokez: Aun así, hay muchas microescenas dentro de la misma escena, con muchos tipos de sonido conviviendo. Antes no había tanto donde elegir y si te gustaba el rap de la época te tenían que gustar los cuatro grupos de la época. Antes estaba todo más concentrado. Ahora conviven tantos géneros que cualquiera puede escuchar cosas muy diferentes. Eso me parece muy rico y me encanta. Por esa parte, creo que el panorama está bien.
Trozos de Groove: Hay muchos grupos de rap que merecen la pena, que suenan que te cagas, y luego también hay mucha mierda alrededor. Estoy de acuerdo en que hay mucha variedad y mucha gente haciendo cosas interesantes, pero también veo mucho pop metido en el hip hop. En un momento puntual parecía que estaba entrando el hip hop en el pop, pero al final ocurrió al revés. Ahí veo mucha pérdida de identidad y muchas cosas raras.
P: Hay algo que me llama la atención: cuando algunas personas coquetean con la ruina o el llamado malditismo, parece que les gusta, para algunos hay una fuerza invisible que le empuja a todo ello a sabiendas de que les hace daño. Existe una cierta atracción por esa negrura, una especie de romanticismo de la autodestrucción. ¿Qué pensáis de eso?
Sokez: Hay una parte romántica que creo que es histórica en el arte, con el drama, que atrae y que engancha cuando lo pruebas. Pero creo que está más dentro de la escritura. Una cosa es vivir la ruina y otra es escribir sobre ella. Si estás viviendo la ruina, pasándolo mal, enganchado a algo y teniendo que robar un móvil para venderlo y comprar una papelina, no creo que eso le guste a nadie. La forma de romantizarlo, de hablarlo, creo que sí es atractiva. Es un tema de conversación que siempre ha resultado atractivo.
Hide Tyson: Hay mucha gente que, como tú dices, parece que disfruta de ese estilo de vida. Y muchas veces son chavales que, en realidad, no tienen ningún tipo de necesidad. Los conoces y piensas: «Tío, podrías tener un millón de opciones». Pero hay algo que les lleva hacia ahí. No tengo ni idea de por qué. Yo creo que, en el fondo, somos animales que imitamos y respondemos a estímulos.
P: ¿Crees que hay gente que directamente tiene una tendencia mayor a autodestruirse?
Trozos de Groove: Sí. Algunos no tienen los mecanismos para salir de ahí y otros, aunque tengan esos mecanismos, vuelven por inercia.
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