Que Jordi Évole, uno de los periodistas con más pedigrí del país, pacte con Quevedo un desplante en una entrevista como marketing para promocionar su disco es mearse en la profesión. Si en pleno ecosistema de acorralamiento del periodismo cultural por la promoción (véase recientemente el veto de Rosalía a los fotoperiodistas) y la invasión de marcas y contenidos patrocinados que intoxican la independencia del periodista y del medio, una figura de peso como el periodista catalán, que ha sido puesto de ejemplo en muchas Facultades de Periodismo y que ha declarado que “el periodista debe luchar por no ser un relaciones públicas”, se preste a jugar encantadamente al marketing es algo degradante. Periodismo de chichinabo.
El teatrillo es este: en una especie de publirreportaje Évole subió un tuit el otro día diciendo que la entrevista con Quevedo se había quedado en el tintero y que, vaya por dios, no se emitirá por supuestas rencillas, y adjuntó un vídeo de media hora mencionándole donde, antes de sentarse cara a cara con Quevedo, se paseaba por hermosas postales de la Isla de Gran Canaria como la Playa de El Confital en busca de supuestas filtraciones del próximo álbum del artista, que se lanzará esta semana como confirmó el lunes a través de un espectáculo de drones en la Playa de Las Canteras. En una escena se ve al periodista catalán acercándose a una ventana a pie de calle donde una señora mayor, da la casualidad, escuchaba una canción inédita de El Baifo, título del nuevo álbum. La pobre señora se hace la longui diciendo que es por su nieta, que es fan de él. A todos los isleños a los que Jordi pregunta sobre las supuestas filtraciones del proyecto se hacen los locos.
En una entrevista reciente con Jordi Évole, Quevedo abandona la conversación al ser preguntado por las filtraciones de su nuevo disco, que está a punto de salir. Esto huele a marketing… ¿qué opináis? pic.twitter.com/IYiwqkq3d3
— La Perrera (@alexperrera00) April 15, 2026
Ya en el cara a cara con Quevedo llega un momento en el que Évole le pregunta si es consciente de esas mismas filtraciones que según él, “son una evidencia”, el canario dice que es un “tema polémico porque estamos cerca del lanzamiento”, se le escapa una medio muesca de risa y se pira, quedando francamente mal -menos mal que es marketing- por no tener agilidad mental para despachar la pregunta. Posteriormente Évole y Carlos Mata, representante del artista canario a través de su agencia Taste The Floor (Natos y Waor, Bejo, Delaossa, Fernandocosta…) organizan un paripé a través de una videollamada donde Mata explica “que le avisaron que era un tema que no se podía tocar”. De dar órdenes a diferentes medios sobre qué decir o no decir y sus posibles consecuencias es algo que desde el entorno de Taste The Floor saben bien, y no en teatrillos como este sino en la realidad, sin ir más lejos este que les escrib, las sufrió. Por ello, es muy burdo teatralicen estas situaciones, porque ocurren.
Para finalizar el vídeo, da también la casualidad, que se escucha lo que parece una melodía nueva de El Baifo y se encuentra con un chaval en un mirador que medio deja caer que hay un complot en la Isla de Gran Canaria para no filtrar nada del álbum de su paisano. Al día siguiente Quevedo le respondió al tuit de Évole de la entrevista con un “se te fue el baifo jordi” ( es una expresión canaria que significa que “se te fue la olla”) y el catalán lo reposteó. Compadreo puro y duro, falta el besito. Parece que desde que Évole tiene su propia productora, Producciones del Barrio, le ha entrado esa pulsión de crear montajes, docuficción y falsas narrativas. Respetable, pero decepcionante de alguien que admiro, sobre todo cuando máshace falta resistir los cantos de sirena del entramado promocional, que está desvirtuando y comisariando la razón de ser de la cultura y el periodismo.
El círculo del teatro se cierra del todo cuando en el anuncio del último programa de la temporada con Alejandro Sanz, previsto para su emisión este domingo, Évole deja caer la pregunta, “¿será el último de la temporada?”, pues claro que no Jordi, en tu ahora neolengua de marketing se intuye que el último será con Quevedo y se emitirá en las próximas semanas, esta vez, ojalá que sin paripés ni polémicas inventadas, esas polémicas que él mismo dijo que “estamos constantemente santificando”, ahora las planea. Desde luego, que Dios nos libre.