Borja Iglesias podía escoger cualquier canción para celebrar. Podía recurrir al éxito del verano o a un himno de estadio, pero eligió Cantando, de Violadores del Verso, incluido en Vivir para contarlo. Iglesias tomó el micrófono y rapeó parte de la letra con una seguridad que sorprendió a sus compañeros y convirtió la escena en uno de los momentos más comentados de la celebración.

En una fiesta dominada por canciones virales y coreografías, escogió una composición con casi dos décadas de historia, cargada de ideas y emociones. No fue nostalgia. Fue identidad.

La actuación llegó rápidamente hasta Kase.O, nombre artístico de Javier Ibarra y figura esencial del rap en español. El músico respondió primero con un “me has ganado” y después publicó un mensaje más profundo.

Kase.O explicó que Borja Iglesias le había contado que sus canciones le ayudaron a construir su personalidad, desarrollar una mirada crítica sobre la sociedad y encontrar valor para luchar contra la intolerancia y la desigualdad. Sin embargo, el rapero invirtió el homenaje y aseguró que ahora es el delantero quien lo inspira a él y a muchas otras personas.

También destacó su voluntad de no permanecer callado ante las injusticias, lo definió como un ejemplo para los niños y como “un tipazo” dentro y fuera del campo. Cerró su mensaje agradeciendo el momento y mostrando la cercanía entre ambos.

El intercambio emociona porque rompe la distancia habitual entre el artista y quien admira su obra. Hay dos personas que reconocen públicamente cuánto han aprendido la una de la otra.

Uno escribió canciones que acompañaron a un joven futbolista en la construcción de sus convicciones. El otro convirtió esas ideas en gestos públicos y terminó devolviendo la inspiración a quien había ayudado a despertarlas.

Una amistad nacida en Zaragoza

La relación no comenzó con este vídeo. Se remonta a 2017, cuando Borja Iglesias llegó cedido al Real Zaragoza. Durante su presentación oficial, el club preparó la aparición de Kase.O sobre el césped de La Romareda.

Iglesias era un admirador confeso de su música. Ambos intercambiaron camisetas y conversaron sobre Zaragoza, el fútbol y la trayectoria del artista. Aquella bienvenida pudo quedarse en una fotografía promocional, pero terminó siendo el inicio de una amistad.

En 2021, el futbolista apareció en el videoclip de Ringui Dingui, canción de Kase.O junto a SFDK. Su participación confirmó que el vínculo había superado el encuentro institucional y se había convertido en una complicidad personal y artística.

Un futbolista que se niega a guardar silencio

La reacción del rapero también cobra sentido por la trayectoria pública de Borja Iglesias. El delantero se ha pronunciado contra el racismo, la homofobia y los discursos de odio. También ha defendido la libertad afectiva y sexual, y ha recibido ataques por desafiar algunos códigos tradicionales de la masculinidad en el fútbol.

En un deporte donde abundan las declaraciones calculadas, Iglesias habla y asume el coste. Por eso, cuando Kase.O celebra que no se quede callado, no ofrece un elogio vacío. Señala aquello que convierte al futbolista en una figura incómoda para quienes prefieren deportistas sin opinión.

La elección de Cantando resume bien esa personalidad. La canción presenta la música como refugio ante la tristeza y la dureza cotidiana. Durante años, sus versos acompañaron al delantero. Esta vez, él los devolvió al espacio público y consiguió que llegaran de nuevo hasta su autor.

El resultado fue una escena poco frecuente. Dos hombres admirándose sin competir, agradeciéndose sin ironía y reconociendo que han crecido gracias al otro.

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