Matthew McConaughey llevaba varios años alejado de la gran pantalla. Tras una etapa intensa en la que pasó por distintos géneros —desde comedias románticas hasta cine independiente y series como True Detective—, el actor decidió reducir su actividad y centrarse en otros aspectos de su vida.

Según explica, este tiempo le sirvió para replantearse su relación con la interpretación. “Había perdido un poco de entusiasmo por la actuación. Estaba centrado en vivir de forma más profunda”, reconoce. Lejos de considerar esta etapa como un paréntesis, la define como una evolución personal.

Una carrera marcada por cambios de dirección

El actor texano ha construido una trayectoria con varias etapas. Fue uno de los rostros más reconocibles de la comedia romántica, aunque decidió alejarse de ese género en su momento, incluso rechazando ofertas económicas importantes.

Posteriormente, apostó por proyectos más vinculados al cine independiente y logró el reconocimiento de la industria, que culminó con el Oscar en 2014 por Dallas Buyers Club. A ello se suman trabajos en televisión y producciones de gran alcance.

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Espiritualidad, escritura y vida personal

Durante los últimos años, McConaughey ha centrado parte de su tiempo en la escritura y la reflexión personal. Su libro más reciente, Poems & Prayers, recoge textos escritos a lo largo de su vida.

El propio actor explica el origen del proyecto: “Tenía un baúl lleno de diarios… mi mujer me dijo que los revisara yo mismo”. Ese proceso le llevó a reconectar con textos escritos desde la adolescencia.

La espiritualidad también ocupa un lugar importante en esta etapa. “La fe me ha ayudado a aceptar el ritmo de la vida”, señala, tras pasar de una posición agnóstica a una visión más vinculada a la religión.

El regreso al cine con una historia real

Su vuelta a la gran pantalla llega con The Lost Bus, dirigida por Paul Greengrass. La película narra el rescate de 22 niños durante un incendio en Estados Unidos, centrándose en la figura de un conductor de autobús y una profesora.

El actor explica que el proyecto le interesó tanto por el director como por la historia. Además, en esta película comparte experiencia con su hijo Levi, que participa en el reparto.

“Le dije que actuar no es posar, es interpretar la humanidad”, recuerda McConaughey sobre el proceso de preparación del joven actor.

La familia como eje central

Más allá de su carrera, el actor sitúa a su familia en el centro de su vida. Su relación con sus hijos ha evolucionado con el tiempo, pasando de un rol más parental a uno más cercano.

También destaca su trabajo con la Just Keep Livin Foundation, una organización que fundó junto a su mujer para apoyar a jóvenes en su desarrollo personal.

Una definición personal del éxito

Para McConaughey, el concepto de éxito ha cambiado con los años. Ya no lo vincula únicamente a la carrera profesional, sino a su vida personal.

Para mí es haber conocido a la persona adecuada, mi mujer. Y cambiar el tamaño de la cama… más pequeña, mejor para estar cerca”, afirma.

Con esta idea, el actor resume una etapa en la que ha priorizado la vida familiar, la reflexión personal y una relación distinta con su trabajo.