Vamos a ver si no nos ponemos nerviosos con estos acelerados de PODEMOS (y algo más). Tenemos que recordar que todos los movimientos socialistas pasaron momentos de entusiasmo con Lenin y Bakunin. Tenemos que recordar que todos los movimientos conservadores y democratacristianos pasaron momentos de entusiasmo con Musolini y Hitler. Y hemos ido poco a poco reduciendo el debate a dos modelos: el conservador-liberal y el socialista democrático.

En España pensamos muy poco en lo novatos que somos en esto de la democracia. Y ya andamos pidiendo ser mitad franceses mitad británicos (y a ratos otro poco griegos). Tranquilos, compatriotas: hace cientos de años que para corregir desigualdades se inventaron las revoluciones. Que es lo fácil. Y hace decenas de años que se inventaron los movimientos sociales: unos comunistas y otros socialistas. Por supuesto que siempre han existido y existirán frentes conservadores: de conservar lo que en cada momento gobierna. Y a mucha gente eso le gusta.

En esta España que empieza a tener alguna tradición democrática, nos sorprenden cosas que a nadie en Europa pueden sorprender. Lo que pasa es que, en España, son movimientos muy cortos de pasado y muy faltos de fondo sólido.

Vamos a ver si lo explico claramente. En España hemos descubierto el cabreo político, pero no hemos consolidado ningún partido político con futuro solvente.

Empiezo por CIUDADANOS para que no haya dudas.

CIUDADANOS existirá hasta que el PP cambie a Rajoy por un joven con presente y SIN pasado. En ese momento, CIUDADANOS no tendrá sentido.

PODEMOS es un partido que siempre existirá un poquito: es el sustituto de Izquierda Unida. Siempre habrá un enfadado que necesite su lugar en un Parlamento. Pero PODEMOS nunca será un partido que pueda sustituir a la socialdemocracia hasta que se una a la socialdemocracia.

Hay que tener un poco de serenidad hitórica: PODEMOS va descubriendo cada día un poco más que, o se hace socialdemócrata o no tiene lugar en el mapa.

Bueno, bueno, ya se que de tiempo en tiempo suele ocurrir que aparecen partidos políticos tipo fuegos artificiales: bellísimos de color, ruidosos como truenos y cortos de vida como un par de legislaturas.

Socialistas del PSOE: paciencia, buen trabajo y esperar un poco más. Ese confuso colectivo de PODEMOS no tiene posibilidades de cambiar nada en España más allá de los titulares de los medios.