Todo apuntaba a que la jornada iba ser de calma, pero los violentos terminaron ganando el pulso. El independentismo había hecho una llamada a la calma, e, incluso, se había desconvocado la movilización en Barcelona. Durante varias horas, manifestantes pacíficos y violentos mantuvieron un pulso. Sin embargo, antes de que el reloj diera inicio oficialmente a la jornada del domingo, comenzaron las primeras barricadas. 

Uno de los grupos formó una hoguera con mobiliario urbano y la prendió en el cruce de la calle Pau Claris con la plaza Urquinaona. La policía no tardó en dispersarlos tirando proyectiles foam. 

El grueso de las personas concentradas en el cruce entre plaza Urquinaona y Via Laietana, sin embargo, continúó pacífico, pese a estar próximo a la zonas donde se desarrollaban los altercados y reprochó a los encapuchados su actuación. Al retirarse los furgones policiales, los manifestantes han coreado gritos de "Hemos ganado", "El pueblo unido jamás será vencido", "Sí se puede" e "Independencia".

Otro de los puntos de la Ciudad Condal en los que se ha registrado destrozo de mobiliario urbano es la confluencia de La Rambla con la plaza Cataluña, donde se han registrado, además, un par de fuegos.