Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado han detenido a más de siete mil personas durante la pasada Legislatura presidida por Mariano Rajoy, según el ministro del Interior en funciones Jorge Fernández Díaz, quien compareció en rueda de prensa para poner en valor el combate contra la corrupción durante el Gobierno del PP. Sin embargo, hay que recordar que las investigaciones judiciales y policiales no han partido de denuncias del Gobierno, sino de ciudadanos particulares, de otros partidos o como consecuencia de investigaciones de la Agencia Tributaria. El fin del secreto bancario dictado por la Unión Europea fue el principal instrumento que permitió descubrir, por ejemplo, políticos que tenían cuentas millonarias en Suiza, como Bárcenas, Granados o Jordi Pujol.

Más de dos mil detenidos el año pasado
Sólo el año pasado se detuvieron a 2.442 personas por delitos relacionados con la corrupción en el marco de 1.200 actuaciones policiales. Jorge Fernández destacó que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado han desarrollado su trabajo desde "la independencia y neutralidad, como queda reflejado, sin duda, por las últimas actuaciones de todos ustedes conocidas", en referencia a las operaciones realizadas en Valencia (registro de los despachos del PP en el ayuntamiento) o en Madrid (registro de los despachos del PP de Madrid).

Contra Podemos
El ministro en funciones aprovechó su comparecencia ante la prensa para poner en duda la eficacia de las medidas que plantea Podemos para luchar contra la corrupción, concretamente la propuesta sobre el sistema judicial al que le exigirían adhesión. Jorge Fernández cree que si esto se produjera "se estaría llevando ya desde el origen una situación de corrupción", al tiempo que recordó que las asociaciones de jueces y fiscales ya han criticado dicha propuesta.

Capilla y títeres
Preguntado sobre el juicio a Rita Maestre por una protesta en la capilla de la Complutense hace cinco años, señaló que, en “coherencia" con los postulados de Podemos, si es condenada debe dimitir. En todo caso relacionó este hecho con el 'padrenuestro de la vagina' exhibido en el ayuntamiento de Barcelona y con el caso de los títeres del carnaval de Madrid, porque según él hay determinadas "coincidencias" que crean determinada "atmósfera", por lo que apostilló que "no todo vale. la libertad de expresión no puede arropar posibles delitos de injurias y calumnias".