Cuando el 11 de enero del 2019, Pablo Casado designó personalmente, sin primarias y sin debate interno, a Isabel Díaz Ayuso como candidata del PP a la Presidencia de la Comunidad de Madrid sabía que las posibilidades de que ganara las elecciones eran mínimas como, de hecho, así fue. Obtuvo los peores resultados del PP en unas elecciones autonómicas

Por comparación, su predecesora Cristina Cifuentes había obtenido en el 2015 mas de 1 millón de votos y 48 escaños mientras que Ayuso 4 años después 719 mil votos y 30 escaños.

Aún sale peor parada si elegimos a Esperanza Aguirre donde la comparación es aún más desfavorable. En el 2011 la condesa consorte obtuvo 1,5 millones de votos y 72 escaños.

El caso es que partiendo de la certeza que Ayuso iba a perder, sin embargo Pablo Casado confiaba que las carambolas parlamentarias permitieran sortear la derrota para convertirla en un éxito tras lograr, como así fue, el apoyo de la ultraderecha de Voxy de Ciudadanos. Las consecuencias están a la vista, incluidas para el propio Casado.

Dicho esto, volvamos aquel 11 de enero del 2019 para hacernos la siguiente pregunta ¿por qué, a pesar de las expectativas electorales, Casado opta por Ayuso? Para responder recordemos a nuestros lectores quien era entonces la candidata y sus circunstancias personales, familiares, académicas, profesionales y su papel dentro del Partido Popular de Madrid.

Diferencias con Casado

Sobre su biografía no oficial poco que añadir que no podáis encontrar en este enlace. A los efectos de esta crónica estas son, a nuestro juicio, sus circunstancias y las diferencias que en la casilla de salida mantenía con Casado. A saber, las siguientes:

A diferencia de Casado, pertenecía a una familia de clase media con altibajos en los negocios y sin vinculaciones con la burguesía ilustrada de la derecha madrileña que representaban Aguirre o el actual alcalde Madrid José Luis Martínez Almeida

A diferencia de Casado, durante años sus convicciones religiosas habían sido de usar y tirar. No estaba vinculada a ningún grupo para religioso y era ajena al nacionalcatolicismo rampante de los conservadores. Solo el paso del tiempo le han obligado a exhibir cinicamente sus creencias con el único fin de cuidar las formas con su electorado más tradicional. 

A diferencia de Casado, licenciado en Derecho a trancas y barrancas, ella es licenciada a palo seco en Periodismo, con un expediente sin pena ni gloria. Sus diplomas y certificaciones se pueden encontrar sin grandes rodeos en el Rastro madrileño. 

A diferencia de Casado, que había sido Presidente NNGG del PP de Madrid, nunca había sido elegida para encabezar ninguna candidatura orgánica dentro del PP ni tampoco en una lista electoral. Este aspecto es muy importante ya que, hasta ese fatídico 11 de enero del 2019, Ayuso era una buena y predispuesta mandada que lo mismo servía para hablar con el conseguidor de la Púnica Alejandro de Pedro que gestionar la cuenta de la perra de Aguirre.

A diferencia de Casado que formalizó con su novia de toda la vida una boda con Obispo incluido y fue apadrinado por Aguirre y Aznar, Ayuso había estado casada discretamente durante 4 años con un empresario ligado al golf con el que se divorció 4 después y sobre el que seguimos trabajando.

A diferencia de Casado que es un buen parlamentarioAyuso apenas sabe expresarse en público y menos aún en la Asamblea de Madrid. Su inseguridad formativa e indigencia cultural la llevan a tener siempre delante un papel argumentario que, aunque previamente ha intentado memorizar, resulta evidente que en la mayor parte de las ocasiones no lo consigue.

A diferencia de Casado que tiene un grupo de apoyo muy cercano y condicionado por su proximidad con el Opus y con determinados empresarios, Ayuso ha optado por fichar a un enriquecido empresario de la comunicación sin escrúpulos, condenado por difamar y conducir ebrio, y directamente sin principios, salvo aquellos que le rinden activos para sus finanzas personales. 

Similitudes con Casado

De entrada, les une su predisposición a trabajar en puestos retribuidos vinculados al PP. Valga como dato que Casado se inició a los 24 años mientras que Ayuso a los 27. Desde entonces han ido acumulando cargos públicos en la Comunidad de Madrid y/o con lideres genoveseses. 

También tienen en común que sus principios ideológicos son moldeables y lo son mucho más si de lo que se trata es ganarse la confianza de los electores situados más a la derecha. 

Sus progresiones dentro del PP de Madrid han estado relacionadas con el hecho de tener ambos una misma madrina: Esperanza Aguirre.  A Casado colocándole en el 2004 como asesor del hoy procesado por el Campus de la Justicia,  Alfredo Prada mientras que en el caso de Ayuso la vía fue más expeditiva tras reclutarla Casado para pasar unos meses como administrativa en el Gabinete de PradaAguirre decidió ficharla como asesora para su Gabinete de Presidenta de la CM.

La comunicación política, en particular la relativa a las redes sociales, es otra de las herramientas que les une. Ambos se han formado en su uso y abuso. Las fake news forman parte de su manera de entender la información, aunque en honor a la verdad, en este terreno gana a los puntos Ayuso.

No es ningún secreto que tanto uno como otro están dispuestos a pactar con quien haga falta. Las pruebas son acumulativas. En el caso de Ayuso, además, es capaz, si se tercia, en convertirse de un día para otro en una chulapa nacionalista con la Almudena vestida de Moreneta y San Isidro ataviado con barretina. 

Una UTE en disolución

Tras la designación unilateral de Casado y transcurrido casi 2 años de aquella decisión el panorama para el Presidente del PP en sus relaciones con Ayuso resulta ciertamente desequilibrado, inquietante y amenazador. Sin ánimo exhaustivo los datos lo corroboran, además agudizado por el papel protagonista que ha tomado Ayuso durante la actual pandemia.

Casado, aunque continúa de Jefe de Oposición, se ve, un día si y otro también, arrastrado por las políticas de confrontación, no solo territorial, que el entorno de Ayuso ha puesto en marcha contra el Gobierno de Pedro Sánchez. Los ejemplos son tan abundantes que los más curiosos pueden contrastarlo en este enlace.

Son demasiadas las ocasiones que comienzan a parecer habituales en las que Casado figura de convidado de piedra en actos presididos por Ayuso. Como botón de muestra la inminente inauguración virtual del hospital “Isabel Zendal”. Un acto electoral de propaganda personal y promoción pública de Ayuso, pagado por el contribuyente, con una nefasta gestión en el control del gasto que, sin duda, acabará mas pronto que tarde en manos de la Fiscalía Anticorrupción y la Chamara de Cuentas de la CM.

Acabamos ya con la única duda sobre cuándo Casado decidirá retirarle su apoyo tras darse cuenta que Ayuso y su entorno están dispuestos a quitarle de en medio en cuanto puedan. Tiempo al tiempo.