Ana Garrido, la funcionaria de Boadilla del Monte testigo en el caso Gürtel / Foto JMG



Esta semana el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ratificaba la condena contra el Ayuntamiento de Boadilla del Monte por los "daños morales" infringidos a la funcionaria Ana María Garrido, denunciante de la trama Gürtel en el municipio y testigo de la Fiscalía Anticorrupción en el caso. Pero a pesar de que la Justicia le ha dado la razón por segunda vez y tendrá que ser indemnizada con 96.000 euros, la pesadilla todavía no ha acabado. El Ayuntamiento, lejos de desistir, utilizará de nuevo el dinero público para recurrir al Tribunal Supremo y además este viernes ha dejado bien claro en un tenso pleno municipal que no piensa asumir ninguna responsabilidad política por el acoso laboral probado por la justicia.

El pleno se volvió contra la testigo de la Gürtel
El pleno de este viernes daba la oportunidad al alcalde popular Antonio González Terol de destituir al edil señalado directamente en la sentencia por acoso laboral, el edil Adolfo Arias Javaloyes, tal como le reclamaban desde la oposición los grupos del PSOE y de Alternativa por Boadilla. Pero en lugar de eso el pleno se volvió contra la técnico municipal acosada, Ana Garrido, que asistía al mismo entre el público sin dar crédito a lo que estaba sucediendo.

Acusada en sede municipal y sin derecho a réplica



Garrido explica a ELPLURAL.COM cómo durante la sesión la edil de Hacienda, Patrimonio y Personal, Susana Sánchez Campos, "lanzó mentiras contra mí acusándome de falsedades como que solo quería el dinero o que me habían propuesto un acuerdo durante el juicio, algo que nunca sucedió". Soportó las burlas de los cargos de confianza del PP durante toda la sesión hasta que pidió la palabra en el turno de ruegos y preguntas para replicar a las acusaciones que le estaban lanzando públicamente en sede municipal. Sin embargo, cuando comenzó a hablar "el alcalde me cortó y levantó la sesión". Así, insiste en que la concejal Sánchez "tendrá que retractarse o poseer pruebas de lo que dice, porque emprenderá acciones legales y deberá demostrarlo en los tribunales como yo estoy probando todo lo que digo".

Hostigada y golpeada
Pero lo peor estaba por llegar. A la salida del pleno la tensión subió y ella admite que estaba nerviosa y se disculpa si pudo decir algo que molestara, pero insiste en que no "insultó a nadie" a pesar de que un asesor del PP "llamado Josemi" la ha "hostigado" y "provocado": "Ha empezado a grabarme con el móvil, y se ha armado un buen revuelo, me siento para tranquilizarme y vuelve para seguir grabándome. Cuando nos íbamos nos hemos cruzado y entonces le he grabado yo, pero un señor que iba con él me ha dado un manotazo en el brazo gritando que a él no se le grababa y me ha tirado el móvil provocándole daños".


 


 

Denuncia en la Guardia Civil
Garrido está indignada: "Ellos me pueden injuriar en un pleno municipal y yo no puedo tomar la palabra, ellos pueden grabarme en la calle y yo no puedo responder haciendo lo mismo". Y lamenta así mismo que después de que la zarandearan, lo cual ha sido visto por la policía municipal, los agentes le han pedido los datos a ella y no a quien la había golpeado. De ahí que haya acudido a la Guardia Civil a denunciar los hechos y "el manotazo" recibido. Desconoce el nombre del presunto agresor, pero cree que es militante del PP y así lo ha hecho constar en la denuncia junto a la matrícula de su coche, según ha podido comprobar ELPLURAL.COM. También advierte de que quién la golpeó hizo intención de volver a por ella pero la policía le ha instado a irse, mientras que al lado y viéndolo todo pasaba el alcalde "que huyó de de la escena rápidamente".