Donald Trump vuelve a usar su poder para intimidar a quienes ejercen la libertad de expresión para criticarle. Este domingo, un hombre intentó asesinar al presidente de Estados Unidos durante una cena de gala en Washington. El tercer intento de magnicidio contra el republicano fue un terremoto, del que la Casa Blanca ha culpado a la izquierda por "incitar a la violencia", que es el mismo argumento que él mismo ha utilizado este lunes en contra de Jimmy Kimmel. El cómico, siempre muy crítico con Trump, hizo una parodia del suceso en su programa en la cadena ABC que no ha gustado en Washington.

Este fue el primer año en el que no hubo actuación de un humorista durante la cena de corresponsales de la Casa Blanca, el evento en el que se produjo el intento de asesinato contra Trump. Dos días antes, Kimmel parodió en su programa lo que habría sido su monólogo si hubiera sido él el encargado de hacerlo en la gala. En él habló de los hipotéticos presentes al estilo de un roast, el formato que consiste en pasar lista de las personalidades haciendo chistes ácidos de cada uno.

Los comentarios de Kimmel se iban intercalando con imágenes que simulaban a Trump, su mujer Melania y otros rostros de la política norteamericana, reaccionando a sus chistes entre el público. El presentador, por ejemplo, habló de los atuendos de los invitados: "Nunca he visto tanto negro como en las páginas de los archivos de Epstein", dijo en referencia a los tachones que aparecen en los documentos revelados sobre los abusos de menores de este empresario.

Kimmel hizo varias bromas más vinculando a Trump y Epstein, pero el gag que ha provocado la ira del presidente ha sido el que tenía como protagonista a su mujer, Melania Trump: "Y aquí está nuestra primera dama. Mírenla, está guapísima. Brilla como una viuda impaciente. Y su cumpleaños es el domingo. Está planeando celebrarlo en casa como siempre, mirando por la ventana y susurrando: '¿Qué he hecho?'", dijo.

Trump y Melania se unen contra Kimmel

La reacción ha sido la usual en Trump, la de pedir censura para los que le critican. Fue la propia primera dama la que dejó claro que el chiste no había sentado bien en la Casa Blanca: "La retórica de odio y violencia de Kimmel busca dividir a nuestro país", dijo Melania en un post en la red social de su marido, TruthSocial, este lunes. "Su monólogo sobre mi familia no es comedia; sus palabras son corrosivas y exacerban la enfermedad política que azota a Estados Unidos", aseguró.

La esposa de Trump hizo gala de su tolerancia diciendo que "personas como Kimmel no deberían tener la oportunidad de entrar en nuestros hogares cada noche para sembrar el odio", y llamó "cobarde al presentador. "¡Basta ya! Es hora de que ABC tome una postura. ¿Cuántas veces más permitirá la dirección de ABC el comportamiento atroz de Kimmel a costa de nuestra comunidad?", terminó.

Y poco después, se sumó a la petición el propio presidente: "Jimmy Kimmel, que no tiene ni pizca de gracia, como lo demuestran sus pésimos índices de audiencia, hizo una declaración en su programa que es realmente impactante", puso en su perfil unas horas más tarde. Trump describió el gag de Kimmel y lo vinculó con el intento de asesinarle: "Un día después, un lunático intentó entrar en el salón de baile de la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca, armado con una escopeta, una pistola y varios cuchillos. Estaba allí por una razón muy obvia y siniestra", asegura. El republicano condenó "el despreciable llamado a la violencia de Kimmel" y manifestó que "debería ser despedido inmediatamente por Disney y ABC".

ABC ya canceló el show de Jimmy Kimmel

Este enésimo intento de Trump de hacer caer a un cómico por utilizar el humor contra él ya se ha ganado algunas reacciones. "Los chistes son chistes", defiende, por ejemplo, el actor George Clooney. Pero lo cierto es que Kimmel ya ha sido la diana de la ira del presidente en el pasado. En septiembre, un tirador asesinó al activista de ultraderecha Charlie Kirk, durante un acto de este en una universidad de Utah. En aquella ocasión, Trump también acusó a la izquierda de estar detrás de este suceso y de haberlo alentado.

Lejos de hacer humor de un episodio así, el presentador de Jimmy Kimmel Live! se limitó a señalar una respuesta de Trump a un periodista, en la que esquivó el tema y habló de su salón de baile en la Casa Blanca, y a criticar que los seguidores del republicano intentaban "ganar puntos políticos" con el asesinato, unas palabras que provocaron, de nuevo, la ira del presidente. Las criticas de Trump, que cargó contra él también en su red social, se tradujeron en que Disney y ABC cancelaron el programa de Kimmel durante casi una semana.

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