Siguiendo su línea de amenazas desde que estalló el conflicto en Oriente Próximo el pasado mes de febrero, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha advertido este miércoles que despedirá al actual presidente de la Reserva Federal (Fed), Jerome Powell, en caso de que este siga en el cargo cuando concluya su mandato, previsto para el próximo 15 de mayo.

En declaraciones a la cadena Fox Business, el inquilino de la Casa Blanca se ha pronunciado sobre la posibilidad de que Powell permanezca en el cargo. "Entonces tendré que despedirlo. Si no se va a tiempo, tendré que despedirlo. He querido despedirlo, pero no me gusta la polémica", ha lanzado el presidente estadounidense.

Estas amenazas se producen en el marco de una relación que en los últimos meses ha estado repleta de tensiones y roces entre el presidente de la Fed y el magnate estadounidense por no cumplir las demandas de Trump para rebajar los tipos de interés. Al hilo de ello, conviene recordar que el Departamento de Justicia abrió una investigación en su contra relacionada con la renovación de la sede del banco central, una acción que el jefe de la Fed aseguró que se enmarcaba en "las amenazas y la presión constante" de la Administración Trump.

En este orden de cosas, el pasado mes de marzo, Powell deslizó la posibilidad de seguir ocupando el cargo de presidente de la Fed, aunque sea de manera interina, hasta que exista confirmación sobre quién será su sustituto al frente del instituto emisor. No obstante, lo cierto es que Trump ya ha designado a Kevin Warsh como su favorito para encabezar el banco central y se espera que comparezca ante el Comité Bancario del Senado de EEUU la próxima semana para su audiencia de confirmación, aunque la votación, donde necesita una mayoría de 51 votos, podría retrasarse.

Con todo ello, aunque Powell dejara su cargo, podría mantener su cargo de gobernador en la entidad, aunque todavía no ha confirmado qué decisión tomará.

El acuerdo comercial con Reino Unido, entre los amenazados

Al margen de todo ello, el presidente estadounidense ha amenazado este miércoles con incumplir los términos del acuerdo comercial con Reino Unido y ha vuelto a quejarse de las políticas domésticas británicas y de la postura de su primer ministro, Keir Starmer, en lo referente a la ofensiva contra Irán. "Tenemos un buen acuerdo comercial, mejor de lo esperado, pero eso siempre puede cambiar", ha afirmado Trump en una breve entrevista con la cadena de televisión británica Sky News, donde ha abordado este pacto, alcanzado en 2025 y que limita los aranceles estadounidenses al 10%.

A medida que la relación entre ambos países parece deteriorarse, Trump se burla de Starmer por querer consultar con su equipo las peticiones militares de Washington y ha acusado a Londres de negarse a explotar sus recursos petrolíferos en el mar del Norte, en medio de la crisis energética provocada por la guerra en Irán.

Por su parte, el primer ministro británico ha respondido a estas declaraciones desde su tribuna de la Cámara de los Comunes, donde ha declarado que la postura de su Gobierno sobre la guerra en Irán "ha sido clara desde el principio". "No nos vamos a ver arrastrados a esta guerra. No es nuestra guerra. (...) No voy a cambiar de opinión. No voy a ceder", ha remarcado Starmer, quien ha añadido que ha estado recibiendo "mucha presión" para adoptar otro papel en el conflicto. "No nos conviene, como nación, unirnos a esta guerra, y no lo haremos. Sé cuál es mi postura", ha respondido Starmer cuando la oposición le ha preguntado acerca de estas declaraciones y sobre la posibilidad de cancelar la próxima visita de Estado de los reyes de Inglaterra a Estados Unidos, prevista para finales de mes.

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