En el marco de la guerra en Oriente Próximo, donde las negociaciones diplomáticas van marcando el paso en un escenario de incertidumbre, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a situar el foco en el estrecho de Ormuz, sobre el cual ha avanzado que las autoridades iraníes le han pedido la reapertura al tránsito marítimo “lo antes posible”. Motivo por el cual, ha trasladado que Teherán le ha comunicado, según sus palabras, que se encuentra en “estado de colapso” ante las consecuencias del conflicto.

Según ha desgranado el jefe de la Casa Blanca en su red Truth Social, ha asegurado que las autoridades de Irán “quieren que ‘abramos el estrecho de Ormuz’ lo antes posible”, pero que, al tiempo, ha asegurado que ellos intentan “resolver su situación de liderazgo”. Cabe recordar que los primeros ataques estadounidenses acabaron con el régimen de los ayatolás, al mando de Alí Jamenei y que, con el actual mandato de su hijo, Motjaba Jamenei, Trump se ha venido congratulando de hacer cambiado el orden político del país persa.

Estas últimas palabras del mandatario estadounidense acontecen después de que el camino de las negociaciones entre Washington y Teherán quedasen en papel mojado este pasado fin de semana en Islamabad (Pakistán), donde el ministro de Exteriores, Abbas Aragchi, no acudió a la cita al no haberse confirmado por la vía oficial y para continuar con su gira por Omán y Rusia y, por parte estadounidense, la delegación no llegó a pisar suelo pakistaní por segunda vez al cancelarse el viaje.

Por el momento, las negociaciones están en un punto muerto, sin haberse concretado una nueva cita en el horizonte próximo. Por ello, el pasado sábado, Trump consideró que el actual mandato iraní está “en una lucha interna tremenda”.

Las palabras del mandatario del Despacho Oval chocan, a su vez, con la perspectiva europea del estado del conflicto en Oriente Próximo. Sin ir más lejos, el canciller alemán, Friedrich Merz, consideró que el Gobierno de Trump está siendo “humillado” por las fuerzas iraníes: “Se han metido en esta guerra sin ninguna estrategia”, dejó caer este lunes, reiterando que la parte diplomática de Teherán se está mostrando “más fuerte” de lo que pensaba.

Irán acusa a EEUU de “piratería” en aguas del Golfo Pérsico

En lo que concierne a la perspectiva de Teherán, su Ministerio de Exteriores ha venido acusando a la Administración Trump en las últimas horas de “legalización sin tapujos de la piratería y el robo a mano armada en alta mar” por interceptar dos buques iraníes la pasada semana en aguas de Ormuz. Por ello, han instado a que Washington “debe rendir cuentas por este comportamiento descaradamente ilegal, que atenta contra el número del Derecho Internacional y el libre comercio”.

Unas palabras que chocan con las esgrimidas en las últimas horas por el jefe de la Diplomacia estadounidense, Marco Rubio, quien avanzó que Estados Unidos no permitirá que Irán decida qué países pueden transitar por el estrecho de Ormuz: “No pueden normalizar ni podemos tolerar que intenten normalizar un sistema en el que los iraníes decidan quién puede usar una vía marítima internacional y cuánto hay que pagar por su uso”, desgranó en una entrevista concedida este lunes para Fox News.

De la misma manera, en voz de su ministro de Defensa, Reza Talaei-Nik, Irán ha asegurado que Estados Unidos “no está en una posición de dictar sus políticas a naciones independientes”, instando así a “abandonar sus demandas ilegales e irracionales”. Cabe remarcar que, actualmente, estas tiranteces en el fondo y la forma de las conversaciones están impidiendo encauzar la vía hacia la resolución del conflicto, el cual actualmente está marcado por un alto el fuego declarado indefinido y que se inició el pasado 8 de abril.

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