El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha señalado este martes en declaraciones a la CNBC que van a “llegar a un gran acuerdo” con Irán, a la par que ha afirmado que su Ejército está preparado para volver a atacar “militarmente”.
"Espero estar bombardeando", ha subrayado el inquilino de la Casa Blanca, añadiendo: "Es la mejor actitud con la que actuar, estamos listos. Quiero decir, el ejército está deseando entrar en acción".
Además, también ha avanzado que no quiere extender el alto el fuego con Irán, el cual termina esta madrugada en hora peninsular: "No quiero hacer eso, no tenemos tanto tiempo". La segunda ronda de negociaciones entre Irán y EE UU en Islamabad aún no ha quedado confirmada, pese a que al terreno se ha desplazado el vicepresidente, JD Vance, y la delegación de negociación, tal como explicó este lunes Trump.
"Como dije hace dos días, cuando dijeron que no los enviarían, dije que los enviarían. No tienen otra elección que enviarlos. Creo que vamos a terminar con un gran acuerdo", ha asegurado el dirigente norteamericano.
No obstante, la esencia de estas últimas declaraciones de Trump residen en que se podría lograr "un gran acuerdo" inminentemente y a la luz de que los interlocutores iraníes son "mucho más racionales" que sus predecesores, eliminados en su mayoría en la ofensiva lanzada junto a Israel el pasado 28 de febrero, esencialmente, el ayatolá Alí Jamenei. "Es un cambio de régimen, lo llames como lo llames", ha indicado.
En cualquier caso, el jefe de la Casa Blanca ha vuelto a combinar los mensajes sobre la vía diplomática con las amenazas militares a Irán, asegurando que el Ejército estadounidense puede retomar los ataques y golpear infraestructuras en Irán.
EEUU aborda otro buque vinculado a Irán en aguas del Golfo Pérsico
En paralelo a estas palabras, horas antes, el presidente de Estados Unidos ha denunciado las supuestas violaciones de Irán del alto el fuego pactado hace dos semanas: "Irán ha violado el alto el fuego numerosas veces", ha señalado en un escueto mensaje en redes sociales, en el que no aporta más detalles sobre estas violaciones que achaca a Teherán.
En las últimas horas, Estados Unidos, a través de su Departamento de Defensa, también ha anunciado que, la pasada noche, realizó tareas de abordaje sobre otro buque con presuntos vínculos con Irán en el Golfo de Omán. "Durante la noche, las fuerzas estadounidenses llevaron a cabo una operación de 'derecho de visita', interdicción marítima y abordaje del buque sin bandera y sancionado 'Tifani'", ha informado el departamento que dirige Pete Hegseth
Con esta, ya son dos veces en las que el Ejército estadounidense interviene en este enclave marítimo para frenar a un carguero mientras continúa vigente el bloqueo en el estrecho de Ormuz. "Las aguas internacionales no son un refugio para buques sancionados. El Departamento de Defensa continuará negando a los actores ilícitos y a sus buques la libertad de maniobra en el dominio marítimo", ha incidido el departamento de Hegseth.
Netanyahu cierra filas con Trump
En lo que concierne a las últimas actuaciones de Israel, ferviente aliado de Washington desde el inicio del conflicto a finales del pasado mes de marzo, su primer ministro, Benjamín Netanyahu, ha cerrado filas este martes con su homólogo estadounidense, argumentando que el régimen de los ayatolás en Irán pretendía llevar a cabo “otro Holocausto”: “Conspiró para destruirnos con bombas nucleares y miles de misiles balísticos”, ha enfatizado, congratulándose de haber “aplastado a tiempo la máquina destructiva” que vinculan con Teherán.
El papel israelí en el conflicto en Oriente Medio está fijándose con mayor inquina sobre Líbano, donde actualmente impera un alto el fuego de diez días anunciado la pasada semana por la Administración Trump, a la espera de que acontezca una reunión entre sus máximos mandatarios para asentar las bases del fin de las hostilidades.