Las discrepancias entre Madrid y Washington por la ofensiva estadounidense contra Irán han escalado hasta el Capitolio. El senador republicano Lindsey Graham, aliado clave de Donald Trump, ha planteado retirar las bases militares de Estados Unidos en España tras la negativa del Ejecutivo español a permitir su uso en la operación militar. El veterano dirigente republicano ha reclamado al presidente estadounidense que traslade estas instalaciones a países que sí respalden la ofensiva lanzada por Washington junto a Israel el pasado 28 de febrero, en una escalada que ha elevado la tensión en Oriente Próximo y ha abierto fricciones con algunos aliados europeos.

Graham, una de las figuras más influyentes del ala dura republicana en política exterior, lanzó esta petición durante una entrevista en la cadena Fox News, en la que criticó abiertamente la postura del Gobierno español. “Esta noche insto al presidente Trump a que traslade todas nuestras bases fuera de España”, afirmó el senador, que también cuestionó la utilidad de mantener instalaciones militares en un país que —a su juicio— no está dispuesto a respaldar a Washington en un conflicto de esta naturaleza.

Las declaraciones del senador llegan después de que España rechazara prestar apoyo militar a Estados Unidos en su ofensiva contra Irán a través de las bases aéreas de Morón de la Frontera (Sevilla) y Rota (Cádiz), dos instalaciones clave para la presencia militar estadounidense en el sur de Europa. El Ejecutivo español argumentó que la operación lanzada por Washington no se ajusta al marco jurídico que regula la cooperación bilateral en materia de defensa entre ambos países.

En concreto, el convenio bilateral que rige el uso de estas bases establece que su utilización para operaciones militares debe contar con la autorización del Gobierno español cuando no se trate de misiones vinculadas directamente a la OTAN o a compromisos internacionales previamente acordados. Según el Ejecutivo, la ofensiva contra Irán no encaja en estos supuestos, lo que llevó a Madrid a negar el permiso solicitado por Washington.

La decisión ha provocado críticas en sectores de la Administración estadounidense y entre algunos aliados del presidente Trump, que consideran que España debería haber respaldado la operación militar. Graham fue especialmente duro en sus declaraciones y llegó a afirmar que el país europeo “ha perdido el rumbo”. “A nuestros amigos en España: habéis perdido el rumbo. Ya no quiero hacer negocios con ustedes”, señaló el senador republicano.

El legislador también defendió con contundencia la ofensiva militar contra Irán, al asegurar que el régimen iraní estaba “a unas semanas” de obtener armas nucleares. Graham llegó incluso a comparar a las autoridades iraníes con el nazismo y sostuvo que, de haber logrado armamento nuclear, lo habrían utilizado. Teherán, sin embargo, ha insistido reiteradamente en que su programa nuclear tiene fines exclusivamente civiles.

Además, el Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA) ha señalado en varias ocasiones que no existen pruebas concluyentes de que Irán estuviera desarrollando armas nucleares, aunque sí ha advertido de lagunas en la cooperación del país con los inspectores internacionales.

Durante la entrevista, Graham también criticó la postura de otros aliados de Washington en la región, como Arabia Saudí o Emiratos Árabes Unidos, por no haberse sumado de forma activa a la ofensiva contra Irán. El senador republicano se preguntó si países que albergan instalaciones diplomáticas o mantienen acuerdos estratégicos con Estados Unidos deberían implicarse más en la respuesta militar tras los ataques registrados contra intereses estadounidenses.

En este sentido, mencionó el ataque contra la embajada estadounidense en Riad y sugirió que incidentes de este tipo deberían activar mecanismos de autodefensa colectiva entre aliados. “Necesitamos socios que den un paso al frente en una pelea que no podemos permitirnos perder”, afirmó.

Pese a sus críticas a algunos socios internacionales, Graham reiteró su respaldo total a Israel y defendió la decisión de Trump de lanzar la ofensiva militar contra Irán. A su juicio, se trata de una acción preventiva destinada a evitar que el conflicto termine alcanzando territorio estadounidense.

Por ahora, la propuesta del senador de retirar las bases militares de España no forma parte de ninguna decisión oficial de la Casa Blanca, aunque sus declaraciones reflejan el malestar existente en algunos sectores de Washington con la postura adoptada por el Gobierno español. Las bases de Rota y Morón constituyen, desde hace décadas, uno de los pilares de la presencia militar estadounidense en Europa y desempeñan un papel clave en operaciones en el Mediterráneo, África y Oriente Próximo.

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