Las calles de Buenos Aires (Argentina) se han convertido en las últimas semanas en testigo de la crisis que atraviesa la sanidad en el país gestionada por Javier Milei y que ha llevado a que hasta 60.000 profesionales sanitarios se manifiesten en contra de las condiciones laborales a las que se encuentran sometidos y del declive que está sufriendo el sistema público de salud desde que Milei llegó al poder en diciembre de 2023.
A la situación que venía sufriendo el país, no solo en materia de sanidad sino también con la crisis en el sector de la industria en "recesión profunda", el Ejecutivo ultraderechista de Milei ha anunciado un nuevo recorte con la reducción de 63.000 millones de pesos (38’8 millones de euros) en las partidas presupuestarias destinadas a la sanidad pública. En concreto, un recorte que afecta a los fondos dirigidos al fortalecimiento de los sistemas provinciales de salud, así como a la distribución de medicamentos, provisiones y tecnología médica y que se suma al desmantelamiento de programas esenciales en el desarrollo y el buen funcionamiento del sistema público de salud que se ha ejecutado durante los dos años y medio de mandato de Milei.
Un nuevo tijeretazo que se une, además, al que sufre la universidad pública, y que afecta también a la lucha contra el cáncer, al Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante encargado de los trasplantes de órganos, a la distribución de vacunas y a los programas de prevención de enfermedades de transmisión sexual (ETS).
En esta misma línea, entre las protestas del profesional sanitario que se ha concentrado frente a la Casa Rosada bajo el lema ‘La salud no puede esperar’ y que abarrota las principales arterias de Buenos Aires y otras ciudades de Argentina, se encuentra también la decisión del Ejecutivo de Milei de eliminar el programa ‘Remediar’, en marcha desde 2002 y encargado de distribuir cerca de 70 medicamentos en 8.000 centros de salud por todo el país, con casi 19 millones de personas beneficiadas con enfermedades crónicas.
Con este telón de fondo, desde el Foro por el Derecho a la Salud, la plataforma convocante de las manifestaciones, advierten de que el presupuesto destinado a estas partidas ha caído un 40% con respecto a diciembre de 2023, es decir, cuando Milei asumió la presidencia. Asimismo, subrayan también que más de 742.000 personas han perdido la cobertura sanitaria privada, lo que se traduce en mayor presión asistencial en los hospitales públicos y en que algunos centros sanitarias hayan registrado niveles de ocupación cercanos al 90%.
A razón de todo ello, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, ha recriminado al Gobierno nacional de Milei las políticas sanitarias que está llevando a cabo y advierte de que el deterioro del sistema "pone vidas en riesgo". "Las políticas de salud y de abandono de la salud del gobierno nacional de Javier Milei matan. Es criminal lo que está pasando", ha sostenido Kicillof.
La industria y la universidad pública, las otras asfixiadas
Pero esta crisis que ahora afronta la sanidad pública es tan solo una rama más de los múltiples deterioros que vienen sufriendo diferentes sectores del país en lo que va de legislatura. La Plaza de Mayo de Buenos Aires fue testimonio el pasado 12 de mayo de la cuarta marcha federal universitaria en la que miles de estudiantes reclamaron al Ejecutivo ultraderechista el cumplimiento de la Ley de Financiamiento, una norma que el Parlamento votó hasta en dos ocasiones el año pasado.
Con lemas como "Milei cumplí la ley", "Menos cascadas y más educación", "Que renuncie Adorni, no mis profesores", en referencia al Jefe de Gabinete de Ministros, Manuel Ardoni, los manifestantes expresaron el rechazo a la gestión que se está llevando a cabo con la universidad pública, a la vez que cargaron contra Milei por vulnerar la norma, después de que el Gobierno lleve ya más de 200 días sin cumplir la Ley de Financiamiento.
En línea con ello, conviene recordar que el pasado mes de septiembre el Gobierno de Milei vetó las leyes de financiamiento universitario y de emergencia sanitaria en la salud pediátrica, en la línea de rechazo de Milei a acometer inversiones no previstas dentro de su política de déficit cero. "Cuando no existen los recursos suficientes para solventar los compromisos asumidos, la consecuencia inevitable es el deterioro del sistema que se dice proteger, la aceleración inflacionaria y el empobrecimiento de los mismos sectores que se proclama amparar", sostuvo el Ejecutivo argentino. Frente a ello, el diputado de Democracia para Siempre Pablo Juliano advirtió a Milei de que "sus trabas ideológicas no pueden cercenar el futuro de los argentinos". "Como diputados tenemos la obligación de insistir en la ley de Financiamiento Universitario. Acceder a una educación de calidad es condición imprescindible para progresar como individuos y como sociedad", defendió.
Una situación de evidente deterioro social que también ha salpicado al sector de la industria. Según reflejó un reciente informe de la consultora Audemus, Argentina se ubica en el segundo puesto del podio del declive global, con una caída acumulada del 7,9% entre 2024 y 2025, solo superada por la Hungría de Viktor Orbán. Además, desde que Milei llegó al poder, un total de 2.436 empresas manufactureras dejaron de aportar al sistema de Seguridad Social, lo que se traduce en que el 5% del total de empresas del sector firmaron su desaparición. Un escenario que, tal y como refleja este informe, está cerca de superar los mínimos históricos que se registraron durante la pandemia del Covid-19.
Entre otras cosas, según otro informe de la Universidad de Buenos Aires (UBA) durante los dos últimos años se han perdido cerca de 100.000 empleos industriales, 160 empleos al día. Los autores del mencionado informe, investigadores del Área de Estudios sobre la Industria Argentina y Latinoamericana (Aesial) y del Centro de Estudios de Historia Económica Argentina y Latinoamericana (CEHEAL) de la UBA, advierten que esta pérdida de ocupación en el sector industrial podría llegar a alcanzar cifras superiores, ya que las estadísticas no reflejan el impacto total sobre el empleo informal.
Asimismo, el informe de la UBA señala también una caída de la industria del 8,3% entre 2023 y 2025, periodo en el que mientras que algunas ramas como la minería experimentaron una fuerte expansión, la industria se colocó entre las actividades más perjudicadas, junto con otras como la construcción o la pesca.
Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.