España fue el primer país que afeó directamente y de manera contundente las últimas acciones llevadas a cabo por Estados Unidos contra Irán. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no se ha callado ante las últimas amenazas del magnate estadounidense, Donald Trump, a nuestro país por no prestarle el apoyo en su invasión al país asiático.
El líder del Ejecutivo español salió al paso de inmediato para decir al responsable del país norteamericano que, si pretende suspender el comercio con nuestro país, debe respetar a las empresas privadas y los acuerdos sellados con el conjunto de la Unión Europea y la legalidad internacional.
Lejos de callarse, Sánchez se ha erigido nuevamente como el principal dique de contención contra la supremacía que parece perseguir Trump, una posición que aplauden desde Bruselas y que refleja, entre otros, el principal periódico de la capital belga: Politico.
El medio escrito más influyente en este país señala que “sólo un líder de la Unión Europea se ha atrevido a desafiar directamente al presidente estadounidense, Donald Trump, por la guerra contra Irán, calificándola de injustificada, peligrosa e ilegal”.
Además de informar de manera puramente objetiva del cruce de reproches entre las partes, el diario equipara al socialista en una “posición similar a la del expresidente francés Jacques Chirac, quien emergió como el líder europeo más desafiante en 2003, apelando al derecho internacional y al multilateralismo en un intento de acorralar a la oposición a la invasión estadounidense de Irak”.
Politico considera que ahora mismo es el ámbito internacional en el secretario general de los socialistas puede exhibir más músculo y recuerda su postura asimismo crítica con el genocidio en Gaza o la captura de Nicolás Maduro en enero de este año. En este contexto, “criticó duramente a Estados Unidos e Israel por atacar a Irán ‘unilateralmente, sin consultar a la comunidad internacional’. Condenó la ofensiva por ‘causar cientos de víctimas inocentes y sumir a toda una región en el terror, lo que traerá mucha más inestabilidad global”.
Con la virulencia especial con la que Sánchez ha respondido a su homólogo en la Casa Blanca, el periódico belga menciona que el rechazo a la guerra no se queda solo en palabras, sino que se traduce también en hechos como la prohibición a usar las bases de Rota y Morón.
La postura del presidente español “tiene buena acogida” a nivel interno. Para respaldar esto, uno de los medios de cabecera belga se ampara en una encuesta del CIS que sitúa que tres cuartas partes de los españoles admitieron tener una opinión “muy mala” del presidente de E.E.U.U. “Y ocho de cada diez lo consideraron una amenaza para la paz mundial”, apostilla. Además, emplazan como “esto también es bien recibido dentro del gobierno de coalición español, que incluye al partido Suma, ferozmente anti-MAGA”.
El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha apoyado también la decisión de su Gobierno en conversaciones con este periódico, defendiendo que “hace lo que considera correcto y acorde con el derecho humanitario e internacional”.
De la advertencia, a la respuesta
Después de la retirada de las bases, el líder estadounidense indicó que “España no tiene nada que nosotros queramos”. España ha dicho que no podemos utilizar sus bases militares, pero podemos volar y utilizarlas, no tenemos que pedir permiso. Están siendo muy poco amigables”, reforzó, apuntando directamente a su homólogo en La Moncloa: “Es un pueblo fantástico, pero tiene unos dirigentes terribles”.
No es la primera tensión que se da entre las partes a causa del ‘matonismo’ trumpista, y es que ya reprochó a España no aprobar el aumento del gasto en defensa en la OTAN en julio de 2025: “Fueron el único país que no aceptaron subir el gasto en defensa al 5% y se quedaron en el 2%. Vamos a cortar todas las relaciones comerciales con España porque no tenemos nada que ver con ellos”.
Moncloa replicó antes de la comparecencia de este miércoles de Pedro Sánchez y señaló que nuestro país podría “contener posibles impactos” y “ayudar a los sectores que se puedan ver afectados y diversificar las cadenas de suministro”. "Si la administración norteamericana quiere revisarla deberá hacerlo respetando la autonomía de las empresas privadas, la legalidad internacional, y los acuerdos bilaterales entre la Unión Europea y EEUU", dejaron claro.
También destacan las relaciones “históricas” y “mutuamente beneficiosas” entre Madrid y Washington. Nuestro país, aseveran, es “un miembro clave de la OTAN” que cumple con “compromisos y contribuciones a la defensa del territorio europeo”, así como “una potencia exportadora y un socio comercial fiable para 195 países del mundo".