La escalada militar en Oriente Medio tras el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán ha abierto un nuevo frente político en Washington  y en la opinión pública internacional. Mientras el presidente estadounidense, Donald Trump, justifica la ofensiva militar alegando amenazas procedentes del programa armamentístico iraní, las redes sociales y numerosos analistas han recuperado antiguas declaraciones del propio mandatario que hoy parecen contradecir su actuación.

Entre ellas han destacado una afirmación realizada en 2008, cuando Trump todavía no había entrado en política institucional y se pronunciaba sobre la intervención estadounidense en Oriente Medio. Entonces afirmó que “cualquiera que invada Oriente Medio con pretextos falsos debería ser sometido a impeachment”, una declaración que ahora vuelve a circular con fuerza tras el inicio de la ofensiva contra Irán. En aquel momento, Trump criticaba duramente la invasión de Irak impulsada por el presidente George W. Bush y defendía que los líderes que iniciaran guerras basándose en información falsa deberían enfrentar consecuencias políticas graves, incluido el impeachment.


En entrevistas de esa época, el actual presidente llegó a elogiar a Nancy Pelosi por haber considerado investigar la actuación de Bush tras la guerra de Irak. Según dijo entonces, iniciar un proceso de destitución por haber llevado al país a una guerra basada en mentiras habría sido “algo maravilloso”. Casi dos décadas después, esas palabras vuelven a ser recordadas en medio de una nueva guerra en Oriente Medio y en un clima político cada vez más polarizado. Para muchos críticos, la contradicción entre aquellas declaraciones y la actual ofensiva militar refleja una constante en la trayectoria política de Trump: la distancia entre sus palabras del pasado y sus decisiones cuando ejerce el poder.

A su vez,  las redes sociales han rescatado otras declaraciones antiguas del presidente que alimentan la polémica sobre su postura respecto a las guerras en Oriente Medio. En 2012, por ejemplo, Trump publicó un mensaje en Twitter en el que advertía sobre la posibilidad de que el entonces presidente Barack Obama utilizara un conflicto con Irán con fines electorales. “No dejéis que Obama juegue la carta de Irán para iniciar una guerra con el fin de salir elegido”, declaró en aquel momento.

Hoy, la ofensiva militar contra Irán se produce a pocos meses de las elecciones legislativas de medio mandato en Estados Unidos y en un contexto político complejo para la administración republicana. Las encuestas recientes muestran una caída en los niveles de apoyo al presidente, lo que ha llevado a algunos analistas a establecer paralelismos con las advertencias que el propio Trump lanzó en el pasado.

La contradicción de Trump

La operación militar comenzó durante la madrugada del sábado 28 de febrero con bombardeos coordinados de Estados Unidos e Israel sobre varios objetivos estratégicos iraníes. En un mensaje difundido en vídeo a través de redes sociales, Trump anunció el inicio de una “amplia operación de combate” destinada, según explicó, a impedir que Teherán reconstruya su programa nuclear y desarrolle misiles de largo alcance capaces de amenazar a Estados Unidos y a sus aliados. El presidente estadounidense acusó al gobierno iraní de poner en riesgo la seguridad internacional y aseguró que su administración está preparada para “destruir hasta el final la industria de misiles iraní” y “aniquilar” la armada del país si continúa la escalada.

El conflicto se agravó aún más después de que varios bombardeos alcanzaran zonas civiles. Entre los ataques registrados figura el impacto de un misil sobre un colegio de niñas en el sur de Irán, que ha dejado al menos 53 menores fallecidas según los primeros balances difundidos por las autoridades locales. Este episodio ha provocado una fuerte polémica política. Durante una rueda de prensa, Trump rechazó la insinuación de que Estados Unidos fuera responsable del ataque contra la escuela. Cuando un periodista preguntó si un misil estadounidense había podido causar la tragedia, el presidente respondió escuetamente: “Bueno, no lo he visto”.

La explicación fue rápidamente cuestionada por expertos en armamento y por periodistas presentes en la comparecencia, especialmente después de que la agencia de noticias iraní difundiera imágenes en las que supuestamente se observa el impacto de un misil Tomahawk del ejército estadounidense en el edificio escolar. A pesar de esas evidencias, Trump mantuvo su postura y sugirió que el ataque podría haber sido realizado por Irán u otro actor regional. En esa misma intervención también realizó una afirmación que fue rechazada por especialistas: aseguró que Irán dispone de misiles de crucero Tomahawk, un tipo de armamento desarrollado y utilizado principalmente por Estados Unidos.

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