Cerca de cumplirse seis meses de la ofensiva y los ataques aéreos lanzados por parte de Estados Unidos e Israel sobre Irán, este lunes el Gobierno estadounidense ha informado de una nueva ofensiva de carácter comercial avanzando sanciones para todos aquellos países que mantengan sus relaciones con Irán, incluyendo a China.
En rueda de prensa, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, ha informado que "a partir de hoy, las acciones del Departamento del Tesoro y otras agencias estrecharán el cerco y bloquearán toda posible fuente de ingresos que financie a la Guardia Revolucionaria Islámica y al malvado régimen iraní”. “Estamos aplicando un enfoque de cero fugas”, ha sostenido Bessent ante los medios. Asimismo, ha asegurado que “no habrá ni un mínimo respiro para que el régimen reconstruya su capacidad de infligir terror contra Estados Unidos”, en referencia a la estrategia iraní para escapar de las sanciones ya impuestas.
El anuncio se produce de forma casi paralela a las conversaciones que ha mantenido el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con diferentes líderes mundiales con el objetivo de informarles de las acciones concretas a implementar para bloquear estas fuentes de financiación. Al hilo de ello, Bessent ha advertido que si los países no toman estas medidas por su cuenta, Estados Unidos actuará de manera unilateral, y quienes "sean lo suficientemente insensatos como para seguir haciendo negocios con este régimen" se enfrentarán a sanciones secundarias, aunque no ha especificado castigos concretos por el momento.
"Los países no pueden alegar ignorancia respecto a que facilitan esta actividad. Quienes apoyan a Irán compran y transportan su petróleo, facilitan el flujo de sus finanzas a través de bolsas de valores y zonas de libre comercio, dan la bienvenida a los vuelos iraníes y mantienen registros en su nombre, hacen la vista gorda ante las transferencias marítimas de combustible y los tránsitos terrestres, toleran el uso ilícito de sus bancos, ocultando al mismo tiempo el alcance de su complicidad”, ha agregado.
Con todo ello, estas acciones del Gobierno estadounidense estarán enfocadas en cinco de los sectores "más vitales" que Irán explota en otros países: activos digitales, tecnología, oro, aviación y transporte marítimo. Por su parte, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) se encuentra trabajando en la sanción de más de 60 entidades, personas y embarcaciones que permiten a Irán "obtener energía nuclear ilícita, tecnología, realizar operaciones cibernéticas y generar ingresos petroleros".
Sanciones sobre China
"Nadie está por encima del alcance de las sanciones estadounidenses", ha señalado Bessent al ser preguntado por las sanciones sobre China, quien se sitúa como uno de los principales socios comerciales de Irán, aunque ha destacado que otras opciones como la diplomacia son preferibles.
El líder del Tesoro estadounidense ha afirmado de esta forma que todos los países deben estar preparados para enfrentar represalias y ha indicado que serán ellos los culpables de las mismas.
"Ninguna nación debería esperar disfrutar de los beneficios de nuestro sistema mientras ayuda a quienes buscan destruirlo. Ha llegado el momento de que los líderes mundiales decidan entre prosperidad y aislamiento, paz y terror, Estados Unidos e Irán", ha mantenido.
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