En el marco de las hostilidades en Oriente Medio, Irán derribaba este viernes un avión F-15E estadounidense, provocando que Washington pusiera en marcha un operativo para buscar y rescatar a los tripulantes de la nave derribada. La CNN informaba, horas después, que uno de los dos pilotos había sido rescatado, en el primer incidente de esta índole desde que comenzase este conflicto. De la misma manera, un helicóptero que formaba parte del equipo de búsqueda habría sido también abatido por Teherán, en una información aportada por la agencia Mehr que no ha podido ser todavía corroborada, y The New York Times decía este viernes por la noche, de hecho, que se había estrellado un segundo caza cuyo único ocupante pudo ser rescatado. Las autoridades iraníes, por su parte, ofrecen un "reconocimiento especial" a todo aquel que capture o mate a los tripulantes estadounidenses.

El desarrollo de los acontecimientos invita a pensar que uno de los pilotos estadounidenses del primer avión pueda seguir vivo y huyendo dentro de Irán, ya que solamente fue rescatado uno de los pilotos del mismo, lo cual aumenta la preocupación para la Casa Blanca. Desde Irán, por su parte, alertaron a la población civil para que estuviera atenta a los supervivientes de los impactos. La agencia de noticias ISNA, de carácter semioficial, informaba de que el gobernador de la provincia de Kohkiluyeh, Buyer Ahmad, afirmó que quienquiera que capture o mate a la tripulación "recibirá un reconocimiento es­pecial".

Uno vivo y rescatado, otro en paradero desconocido

El piloto rescatado está vivo y recibiendo atención médica, según la cadena estadounidense. Sin embargo, el otro tripulante se encuentra todavía en paradero desconocido, con las labores de búsqueda activas. El incidente habría tenido lugar al sur de Irán.

Cabe destacar que una hipotética captura del piloto superviviente supondría un duro revés para el Despacho Oval, teniendo en cuenta que la guerra se encuentra, actualmente, en un punto muy incierto. La posibilidad de que los iraníes puedan capturarlo y exhibirlo no es descartable, y supondría volver a 1979, cuando un grupo de estudiantes iraníes secuestró, durante más de un año, a un grupo de sesenta diplomáticos y funcionarios estadounidenses.

Las últimas horas han servido únicamente para que se intensifiquen las hostilidades. Washington derribó un importante puente a solo veinte kilómetros de Teherán, lo que motivó la respuesta iraní en forma de ataques a infraestructuras en la región. Bahréin sufrió un ataque a un centro de computación de Amazon, y Kuwait informó de un ataque a una desalinizadora, el primer movimiento de Irán de estas características desde que empezó la guerra, golpeando una infraestructura básica para el día a día.

Trump: "El ataque al avión no afectará las negociaciones"

Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, negaba este viernes que el derribo de las naves estadounidenses pudiera suponer un escollo en las negociaciones, porque "es la guerra".

"No, en absoluto. No, es la guerra. Estamos en guerra", aseguraba el republicano en una llamada telefónica con la cadena NBC News, achacando lo ocurrido a las circunstancias del conflicto.

"¡Es hora de que Irán llegue a un acuerdo antes de que sea demasiado tarde y no quede nada de lo que aún podría ser un gran país", expresaba, por otra parte, tras el derribo del citado puente. Unas declaraciones que llegaban, no obstante, tras amenazar a Teherán con devolverles a la Edad de Piedra. Trump percutía en la idea de que el gobierno iraní debe "mover ficha rápido y hacer lo que sabe que hay que hacer" para detener el conflicto ilegal. En caso contrario, el magnate amenazaba con golpear las "centrales eléctricas" del país, adjuntando un vídeo donde se observa el bombardeo del puente.

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