Laurence des Cars, directora del Museo del Louvre, ha presentado este martes su dimisión ante el presidente francés, Emmanuel Macron, tras las críticas recibidas por el robo de las joyas en las colecciones del emblemático museo de París el pasado mes de octubre, así como por el estado de conservación de la institución cultural.
Des Cars se situaba desde hace meses en el foco de la polémica mediática ante el robo de ocho joyas expuestas en la Galería Apolo de la pinacoteca, en pleno centro de París, las cuales aún no han sido recuperadas y que constan de un valor de 88 millones de euros. El robo, como si se tratase de película, estuvo orquestado por cuatro individuos encapuchados que utilizaron una plataforma elevadora para acceder al museo a través de una ventana, cortando así la seguridad en pocos minutos durante la mañana del 19 de octubre de 2025. Bajo esta operación, se llevaron piezas históricas, entre ellas, tiaras y collares de la emperatriz Eugenia de Montijo.
Tras este acontecimiento histórico para el museo, su entonces directora admitió su "conmoción" tras lo sucedido, así como su "inmenso dolor" y el "terrible fracaso" que ello suponía en cuanto a su gestión, insistiendo en que asumía toda resposabilidad. En aquel momento, presentó su consiguiente dimisión, pero fue rechazada por el Gobierno galo.
Ahora, cuatro meses después, ha vuelto a presentar su dimisión, esta vez aceptada, a través de una carta dirigida a Macron. "El jefe del Estado la ha aceptado y ha elogiado su acto de responsabilidad en un momento en el que el museo más grande del mundo necesita tranquilidad y un nuevo impulso para llevar a cabo importantes proyectos de seguridad y modernización" , ha indicado el comunicado de la oficina de la Presidencia del Elíseo.
El mandatario galo le ha agradecido su labor y su compromiso durante los últimos años y, reiterando que siempre se ha basado en "su indiscutible experiencia científica". Macron ha anunciado que le confiará una misión en el marco de la presidencia francesa del G7 sobre la cooperación entre los grandes museos de los países del bloque.
El Louvre y la foto del expríncipe Andrés
La aclamada pinacoteca parisina también se ha situado en el foco mediático esta semana ante un hecho inusual que ha dado la vuelta al mundo: la exposición de una imagen del expríncipe Andrés de Inglaterra. Un grupo de activistas colocó el pasado domingo 22 de febrero la imagen del hermano del rey Carlos III, Andrés Mountbatten-Windsor, saliendo de la comisaría de Policía tras su arresto vinculado al caso de Jeffrey Epstein.
El gesto de miembros de la organización ‘Everyone hates Elon’ colgaron esta fotografía en una de las salas de exposiciones de Louvre bajo la etiqueta que rezaba “He’s sweating now -2026” (“Ahora sí que suda -2026”) y, en conjunto con un comunicado, apostaron porque este sea “sólo el comienzo”, a la par que pidieron “justicia para todas las supervivientes de Epstein”. La seguridad del Louvre intervino de manera casi inmediata, ya que la exposición improvisada estuvo colgada tan sólo durante 15 minutos ante el público.