Cuando pasaban apenas siete días de la detención del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, por parte de las fuerzas estadounidenses, la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, se reunió telefónicamente con un grupo de oficialistas bajo la batuta del ministro de Comunicaciones, Freddy Náñez, en la que abordó los próximos pasos a dar tras la captura del presidente.
"A veces, se dan pasos tácticos. A veces, pueden hacerse acciones poco comprensibles… pero, deben ustedes saber que, así como el enemigo tiene una estrategia, nosotros también la tenemos", comentó Rodríguez, a la vez que remarcó estar “enfrentando una potencia nuclear” y rechazar que el presidente estadounidense, Donald Trump, decidiera bombardear Caracas. Así, respecto a los objetivos marcados para esta etapa, Rodríguez destacó la paz social, el rescate de los rehenes y el mantenimiento del poder.
Al margen de ello, buena parte de la atención de aquella conversación telefónica con los oficialistas recae en el mensaje que lanzó la vicepresidenta en referencia a los momentos posteriores a la captura de Maduro. “Nos dieron a Diosdado (Cabello), a Jorge (Rodríguez) y a mí quince minutos para responder. Si no, nos iban a matar", señaló. Y es que, al hilo de ello, la vicepresidenta venezolana añadió que desde Estados Unidos les dijeron que habían ‘matado’ a Maduro. “Les dijimos que estábamos dispuestos a seguir su misma suerte… y eso lo seguimos manteniendo ahora”, sostuvo.
Trump asegura cooperación por parte de Rodríguez
El pasado 6 de enero, el presidente de Estados Unidos afirmó en una entrevista concedida a la cadena NBC News que la presidenta encargada de Venezuela estaba “cooperando” con las autoridades estadounidenses tras la operación militar en la que fue capturado Maduro. Según el mandatario, la dirigente venezolana actuó movida por un sentimiento patriótico y por la necesidad de estabilizar el país.
“Tengo la sensación de que está cooperando. Necesitan ayuda. Y tengo la sensación de que ama a su país y quiere que su país sobreviva”, declaró Trump al ser preguntado por el papel de Rodríguez en la nueva etapa política venezolana.
El presidente estadounidense rechazó, sin embargo, que hubiera contactos previos entre Washington y Rodríguez antes de la operación militar. “No es así”, respondió Trump al ser interrogado sobre las informaciones que apuntaban a negociaciones anteriores a la intervención. No obstante, evitó aclarar si habló directamente con ella en los últimos días, limitándose a señalar que su secretario de Estado, Marco Rubio, mantiene una “intensa relación” con la dirigente venezolana.
Además, Trump subrayó que Rubio, de origen cubano, se comunica con Rodríguez “en un español fluido”, lo que, a su juicio, facilita las conversaciones entre ambas partes. Pese a ello, el mandatario fue un paso más allá al ser preguntado por quién dirige actualmente Venezuela. “Yo estoy al mando”, aseguró, en una declaración que refuerza la idea de un control directo de Estados Unidos sobre el proceso político abierto tras la caída de Maduro.
En línea con sus advertencias previas, Trump no descartó un nuevo ataque militar contra Venezuela si Rodríguez no se pliega a sus exigencias, aunque matizó que no cree que sea necesario. “En todo caso, estamos preparados. Teníamos previsto hacerlo”, señaló, insistiendo en que Washington mantiene todas las opciones sobre la mesa.