Tras la represión de las protestas en Irán durante las dos últimas semanas, la ONG estadounidense 'HRANA' ha cifrado en 2.571 el número de personas fallecidas. De ellas, 147 estaban afiliadas al Gobierno, 12 eran menores de 18 años y nueve eran civiles que no participaban en las manifestaciones.

Fue el pasado martes 13 de diciembre cuando el presidente estadounidense, Donald Trump, volvió a alentar a la población iraní a no abandonar las protestas, animándola a “tomar las instituciones”.
“Patriotas iraníes, ¡seguid protestando, tomad el control de las instituciones! Tomad nota de los nombres de los asesinos y los represores. Pagarán un alto precio. He cancelado todas las reuniones con representantes iraníes hasta que cese el asesinato sin sentido de manifestantes. La ayuda está en camino”, escribió el inquilino de la Casa Blanca en su red social Truth.

A raíz de estas declaraciones, las autoridades iraníes han acusado a Estados Unidos e Israel de alentar la violencia dentro del país y les responsabilizan también de la muerte de supuestos “agentes terroristas” presuntamente vinculados al extranjero.

Por su parte, el ministro de Defensa iraní y general de brigada, Aziz Nafizardeh, advirtió este miércoles 14 de enero de que su país no dudaría en atacar bases estadounidenses en la región ante la posibilidad de una ofensiva militar de Washington contra la nación persa.

Irán atacará bases estadounidenses si es atacado”, afirmó el responsable de Defensa. “Todas las bases de Estados Unidos y las instalaciones militares de otros países de la región que ayuden a EE.UU. en ataques contra suelo iraní serán consideradas objetivos legítimos”, añadió. “La respuesta iraní será dolorosa para los enemigos”.

Trump, por su parte, ha amenazado en numerosas ocasiones al régimen iraní, algo que no resulta novedoso, especialmente después de que el pasado mes de junio ordenara un ataque contra instalaciones nucleares iraníes que, según fuentes iraníes, dejó más de mil muertos.

Aranceles del 25 % a las importaciones impulsados por Trump

Los disturbios en Irán, uno de los países en el punto de mira del mandatario estadounidense, han supuesto el mayor desafío para las autoridades iraníes en al menos los últimos tres años. Entre las medidas de presión adoptadas por Trump figura también la imposición de un arancel del 25 % a todos los países que mantengan relaciones comerciales con Teherán.

“Con efecto inmediato, cualquier país que mantenga relaciones comerciales con la República Islámica de Irán pagará un arancel del 25 % sobre todas y cada una de las transacciones comerciales que realice con Estados Unidos. La presente orden es definitiva y concluyente”, declaró el pasado lunes 12 de enero.

La respuesta de las autoridades iraníes a Trump

Ese mismo lunes 12 de enero, las autoridades iraníes respondieron a las amenazas del presidente estadounidense. “Ven y verás lo que les ocurre a las bases, barcos y fuerzas estadounidenses”, advirtió el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf.

Estas declaraciones contrastan con las del ministro de Exteriores, Abbas Araqchi, quien aseguró que Irán “no quiere la guerra”, aunque afirmó estar “totalmente preparado para ella”.

Súmate a El Plural

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio