Tal y como venían avanzando este miércoles medios estadounidenses, la Casa Blanca ha precisado que será “muy probable” que la próxima reunión diplomática entre Estados Unidos e Irán, en el marco de la guerra en Oriente Próximo, se celebre, de nuevo, en Islamabad, capital de Pakistán y principal mediador en las negociaciones para la paz y el fin del conflicto.

La portavoz del Gobierno de Donald Trump, Karoline Leavitt, así lo ha precisado en rueda de prensa desde Washington: “Es muy probable que sean en el mismo lugar que la última vez”, ha precisado, teniendo en cuenta que fue el pasado fin de semana cuando ambas representaciones diplomáticas se dieron cita en el país asiático.

En estos términos, la portavoz ha tildado de “mediadores excepcionales” a los pakistaníes: “Apreciamos enormemente su amistad y sus esfuerzos para lograr este acuerdo. Son los únicos mediadores en esta negociación”, ha agregado ante los medios de comunicación. Leavitt ha añadido a su vez que, aunque “muchos países del mundo han querido ofrecer su ayuda” en este proceso diplomático, Washington deposita su confianza en Pakistán para ser el canal de comunicación fiable y sólido que se encamine a la solución.

Nos sentimos optimistas respecto a la perspectiva de un acuerdo. El presidente lo mencionó en su entrevista de ayer y obviamente, a Irán le conviene satisfacer las demandas del presidente”, ha subrayado.

Cabe recordar que este martes, el propio Donald Trump deslizó en conversaciones con The New York Post que la segunda ronda de reuniones podría darse “en los próximos dos días”: “¿Por qué ir a un país que no tiene nada que ver con esto?”, se preguntó. Pese a que ahora la Casa Blanca ha apuntado de nuevo a Islamabad, el principal mandatario estadounidense volvió a jugar al despiste incluso valorando la posibilidad de tener “otro lugar en mente” para el próximo encuentro: “Algo más céntrico… Europa, tal vez”, dejó caer.

Las negociaciones del pasado fin de semana en Islamabad se saldaron sin acuerdo para el cese definitivo de las hostilidades, mientras sigue en pie un alto el fuego de 15 días, que busca precisamente dar espacio a la diplomacia para lograr un pacto más amplio que ponga fin a la ofensiva de Estados Unidos e Israel, a cambio del levantamiento de sanciones a Irán, la vuelta a la normalidad en el estrecho de Ormuz y que la República Islámica pacte un nuevo acuerdo nuclear.

Pakistán e Irán acercan posturas

Al tiempo, desde Oriente Próximo, una delegación paquistaní liderada por el comandante del Ejército, Asim Munir, ha aterrizado en la capital iraní, Teherán, en el marco del proceso iniciado el pasado fin de semana en Pakistán que busca poner fin a la guerra iniciada el pasado 28 de febrero.

El departamento de medios de las Fuerzas Armadas de Pakistán ha confirmado este miércoles en redes sociales que el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, ha recibido a Munir, quien está acompañado por una nutrida delegación, poco después de llegar a la capital junto al ministro del Interior, Mohsin Naqvi, y otros altos funcionarios.

Munir, por su parte, tiene previsto transmitir a los funcionarios iraníes la postura actual de Washington y explorar las posibilidades de una segunda ronda de negociaciones entre las partes que, previsiblemente, tendrá lugar en Islamabad, según ha informado la cadena de televisión pública iraní, IRIB.

No obstante, este marco coincide con la advertencia de las autoridades iraníes de cerrar el tránsito a Estados Unidos en el Mar Rojo si continúa el bloqueo en el estrecho de Ormuz: “Si el agresor y terrorista Estados Unidos quiere mantener su acción ilegal de un bloqueo naval en la región y generar inseguridad para barcos comerciales y petroleros iraníes, esto supondría un preludio de la violación del alto el fuego”, ha señalado el Ejército iraní a través de un comunicado.

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